Sucesos

“Mi hijo es pandillero, pero no asaltante”

* Responde profesora discapacitada, quien asegura que su vástago está preso desde hace años, por lo que no puede ser miembro de una banda

Francisco Mendoza

MATAGALPA

Una madre pide a la Policía que le demuestre que su hijo hubiera pertenecido a una banda delincuencial que opera en La Dalia, así como a nivel nacional, en Honduras y Costa Rica.
La seguridad que muestra esta mujer es firme, ya que su vástago está preso desde el 2002, por haber herido a un agente del orden, el mismo que ultimó de un balazo en la cabeza al ciudadano Francisco Javier Rojas Romero, en el municipio en mención.
Esmelda Zeas Blandón, de 42 años, madre de Noro Zeas, afirma que desde el ocho de marzo de 2002, éste se encuentra recluido en las cárceles del Sistema Penitenciario de Waswalí, por haber herido al policía Teodoro Ortega, con un tubo, no con un cuchillo.

Víctima de violencia doméstica
“Pero nunca mi hijo ha pertenecido a una banda, como señaló la Policía”, aseguró doña Esmelda, quien trabajó como profesora en La Dalia y fue agredida brutalmente a machetazos por su ex compañero de vida, hace once años, razón por la cual ahora carece de ambas manos.
“Yo estoy clara de que mi hijo no es buena cosa, es violento y es pandillero, pero nunca ha sido ladrón, mucho menos que haya pertenecido a una banda que operaba a nivel nacional e internacional”, sostiene Zeas, al agregar que el ahora difunto, Francisco Javier Rojas, nunca conoció a su hijo porque éste apenas tenía seis meses de haber llegado a La Dalia, donde llegó a vender relojes y al final se encontró una mujer y se quedó en el lugar, sólo para que le quitaran la vida, mientras que Noro tiene años de estar en la cárcel.
La quejosa expresó que hacía esta aclaración porque mucha gente conoce a su hijo y saben que no es ladrón, pero ha sido violento.
“El que ha sido matador es el policía Teodoro Ortega, porque se comenta que mató a un ciudadano en El Guabo, municipio de Waslala, y a otro en la comarca de Zaragoza, municipio de La Dalia, y la semana pasada terminó con la vida del relojero que era originario de Juigalpa, Chontales. Además, lo acuso de pedirme tres mil córdobas para anular la denuncia en contra de mi hijo, antes que lo condenaran”, refirió la docente.
“Lo que pasa es que como es policía, todo le ‘tapan’, pero los otros dos muertos, también los mató andando él en estado de ebriedad”, aseguró la enojada mujer, que aseguró que su hijo está preso porque lo tiene castigado por “violento”, enfatizó.