Sucesos

Dramático rescate de joven asesinado

* El cuerpo descompuesto estaba en un pozo de 250 metros de profundidad, al cual la Policía llegó gracias a la confesión de uno de los asesinos * Fueron 48 horas de búsqueda que culminaron anoche, cuando el Ejército y los bomberos rescataron el cadáver semidesnudo

María Mercedes Urroz

Tras más de 48 horas de búsqueda, miembros del comando de operaciones especiales del Ejército de Nicaragua y los bomberos, rescataron anoche el cadáver de Melvin Ernesto Sánchez González, de 26 años, quien fue atrozmente asesinado por dos ladrones el viernes.
El cadáver del joven estaba dentro de un pozo de más de 200 metros de profundidad ubicado cerca del Camino de Bolas, sitio al cual la Policía llegó porque José Daniel Martínez Juárez, de 45 años, alias “El Coto”, le confesó a uno de sus “brotheres” que la había “cagado” porque había hecho “algo que no debía hacer”.
El capitán Manuel Campos, jefe de Información y Análisis de la Estación Tres de Policía, explicó que en el crimen participó el cuñado de “El Coto”, apodado “El Flaco”.
Los dos sospechosos tienen antecedentes por robo en todas sus modalidades y violación.
El móvil del crimen fue el robo, porque la Policía indicó que en el carro de la víctima, un Mitsubishi gris, placas M088-605, faltaba la caja de herramientas que el joven había pasado trayendo el viernes para ir a hacer un “rumbo” de mecánica cerca de El Zumen.
Le robaron
También los asesinos le robaron 2,000 córdobas en efectivo, el radio y los parlantes del carro, y un celular que la mujer de “El Coto” vendió en 800 córdobas. Cuando la Policía recuperó el teléfono, éste ya no tenía el chip.
Según la Policía, la víctima se acercó a sus victimarios --que estaban ebrios--, para preguntarles por una dirección, éstos se ofrecieron a llevarlo, el joven aceptó, subieron al carro, pero en el camino lo atacaron a golpes, Melvin Ernesto Sánchez se resistió y lo mataron.
Las autoridades tipificaron el crimen como asesinato atroz, porque los asesinos golpearon con un mazo y un bate a la víctima, cuando ésta se encontraba inconsciente.
Familia pide justicia
Después escondieron el cadáver en la valijera del vehículo y se fueron a tirar el cuerpo al pozo para después dejar abandonado el automóvil.
Ismael Sánchez González agradeció al Ejército, a sus miembros, a los bomberos, a la Policía y a la ciudadanía por todo el apoyo que le dieron a su familia para encontrar a su hermano vivo o muerto.
Empero, dijo que ahora la esperanza que tienen es que “se haga justicia, porque esto no termina aquí. No queremos que el crimen quede impune”.
La víctima habitaba en el barrio “Enrique Schmidt”, y estudiaba primer año de Ingeniería Mecánica en el Recinto Universitario “Pedro Aráuz Palacios”, Rupap, de la Universidad de Ingeniería, UNI.