Sucesos

Imparable ola de robos en Condega

* Un periodista veterano entre las últimas víctimas, quien se queja de la falta de respuesta de parte de la Policía

Máximo Rugama

CONDEGA, ESTELÍ
Al menos diez robos con fuerza han ocurrido en el transcurso de septiembre en la ciudad de Condega, donde los delincuentes, al parecer, se movilizan en vehículos, porque cargan hasta con televisores y aparatos de gran tamaño y peso.
Entre los últimos afectados se encuentra el veterano periodista y miembro del equipo de fundadores de EL NUEVO DIARIO, don Henry Vargas. El pasado 27 de agosto, los delincuentes se introdujeron a su residencia y cargaron con varios objetos de valor, entre éstos un televisor de 21 pulgadas, joyas de su esposa, la profesora Pastora Olivas, y dinero en efectivo.
El periodista jubilado se lamentó porque ya han pasado varios días y las autoridades policiales hasta ahora no han esclarecido el robo.
Dijo que se cansó de presentarse a la delegación policial, ya que cuando preguntaba sobre el avance de las investigaciones, lejos de brindarle una respuesta amable y con lógica, los oficiales le respondían en tono molesto cualquier evasiva.
“Váyase para su casa, señor, que cuando tengamos alguna información le vamos a avisar por teléfono”, dijo el periodista que le contestó un uniformado cuyo número de Chip (Chapa de Identificación Policial) no pudo anotar.
Sin duda, los maleantes dejaron una serie de huellas, porque el periodista ni quiso introducirse a la casa al observar el desastre que habían provocado, pero ni eso le valió para que las autoridades policiales del municipio de Condega esclarecieran el robo, que dejó a los atracadores un botín calculado en más de cuarenta mil córdobas, según el afectado.
Vargas aseguró que tan sólo estuvo entre veinte o treinta minutos en una barbería cercana a su casa, cuando los maleantes abrieron una verja de hierro que protegía la puerta principal y luego forzaron la cerradura de la misma para cometer el atraco.
Botaron el gallopinto
En la ciudad de Condega, una dama que se dedica a vender alimentos cocinados y que por temor pidió a los periodistas no dar a conocer su nombre, dijo que ella salió de su casa veinte minutos a comprar unas verduras a un puesto cercano, pero cuando regresó los delincuentes ya le habían botado dos peroles que tenía llenos con gallopinto y cargaron con todos éstos y varios utensilios de cocina.
Éstos y otros delitos tienen afligidos a los pobladores de Condega y lo peor es que las autoridades no los esclarecen ni capturan a los autores, quienes, según los afectados, por las características de sus “maldades”, se deduce que son del lugar o de municipios cercanos.