Sucesos

Breves Judiciales


Lizbeth García

Tico reconoce su delito
El costarricense Carlos Manuel Arias Doris se declaró culpable del transporte de 574.2 gramos de cocaína, los que cargaba en el estómago dentro de 50 óvulos, delito que le podría costar entre dos años y medio de su vida o una década completa. El Ministerio Público y la Procuraduría solicitaron la pena máxima para él (diez años), en tanto que la defensa, Hardles Huete, solicitó al juez Cuarto Penal de Juicio, Jaime Solís, que tome en cuenta que el delito no se consumó y que merecería la mitad de la pena que normalmente se le impone a los que sí logran completar el ilícito. También solicitó que se tome en cuenta que gracias a la cooperación del acusado, la Policía logró capturar a otro “mulero” con un cargamento de drogas en México. Sin embargo, el juez programó la lectura de sentencia para la una y media de la tarde del 13 de septiembre. El extranjero fue capturado el 11 de julio en el Aeropuerto Internacional Sandino, cuando iba a México, de donde luego viajaría a París y después a Roma, donde planeaba entregar la droga que aparentemente se tragó estando en suelo nica, porque ingresó el seis de julio por el puesto fronterizo de Peñas Blancas y luego se alojó en un hotel capitalino con dos desconocidos.
Culpable asesino desquiciado
El fiscal Arnulfo López solicitó al juez Cuarto Penal de Juicio, Jaime Solís, que le imponga a Ulises Francisco Ruiz Martínez, de 25 años, alias “Peche”, 18 años de prisión por la autoría de los delitos de asesinato y robo en perjuicio de Ruddy Alejandro Solís. La defensa del reo solicitó la misma pena que la Fiscalía invocó porque es la mínima que existe para cada delito (15 del asesinato y tres años por el robo), en tanto que el acusador particular demandó la máxima de 30 años, pero será hasta el próximo miércoles que la autoridad judicial se pronunciará mediante sentencia atendiendo a agravantes y atenuantes. Durante el juicio, la defensa no pudo probar que “Peche” cometió el delito bajo los efectos de la enfermedad mental que ahora padece, trastorno delirante alucinatorio de tipo persecutorio; caracterizado por la idea de daño, alteración del pensamiento y de la percepción de la realidad. El delito que le achacan a Ruiz ocurrió el tres de diciembre de 2006, en un camino de Villa El Carmen, cuando el acusado le dejó caer varias veces una piedra en el rostro a Ruddy Alejandro Solís, para robarle 1,500 córdobas, porque la víctima se negó a darle dinero. Horas antes, la víctima había invitado a su victimario a beber guaro en una fiesta de 15 años.
A juicio corruptor de menores
Adrián Irineo García Cuadra, de 48 años, está en prisión preventiva esperando que llegue el 24 de octubre, día en que los miembros de un jurado de conciencia lo juzgarán en el Juzgado Tercero Penal de Juicio, por la supuesta autoría del delito de corrupción de menores, en el que habría incurrido al violar oral y vaginalmente a sus dos hijastras, de 12 y 10 años, respectivamente. Sin embargo, el día de la audiencia preliminar del juicio, el imputado alegó que él no ha tocado a las menores porque hasta enfermo de la próstata es, y que quien las “desgració” fue un hermano de éstas, de 18 años. Según él, su mujer lo está acusando “en venganza” porque el joven se fue a vivir con otro hombre al cual él le dio posada en el terreno que cuidaba cerca de la laguna de Xiloá. La versión de la Fiscalía señala que entre marzo y agosto de este año, el casi cincuentón se fue a buscar heces de vaca para espantar mosquitos junto a las dos niñas, momento que aprovechó para violar a la de 10 años frente a la de 12, quien también fue abusada bajo un toldo.