Sucesos

30 horas de sueño por obsequio de damisela


Ernesto García

A como dice el refrán popular: “Gallina que come huevo, ni que le quemen el pico”, le sucede a muchos vigilantes nocturnos que no aprenden que aceptar alimentos o bebidas a extraños podría costarles hasta la vida.
Esto le sucedió a Danilo Vílchez, de 38 años, vigilante de una ferretería, quien la madrugada del domingo aceptó un suculento pollo con un jugo que contenía un poderoso somnífero.
Dormido y despojado
El haber aceptado el apetitoso regalo de manos de una damisela hizo que Vílchez durmiera durante más de 30 horas en una camilla del Hospital “Roberto Calderón”, y perdiera la escopeta calibre 12. Todavía bajo los efectos del sedante, Vílchez dijo que la mujer que le regaló el jugo “envenenado”, según sus palabras, le había visto anteriormente una vez y por eso le aceptó el pollo con el jugo.
Vecinos del lugar del negocio donde labora Vílchez desde hace más de un año, relataron que cuando vieron al vigilante tendido en el suelo y sin su arma creyeron que lo habían matado.
Segundo en una semana
El doctor Ulises López, médico de la Sala de Emergencia del Hospital “Roberto Calderón”, reveló que el caso de Vílchez es el segundo que atienden en una semana.
“Una sobredosis de Diazepán o Dormicún, que probablemente es lo que le dieron a este paciente, puede causar la muerte, porque como son relajantes estás expuesto a un infarto”, explicó el galeno.
En el caso de Vílchez será necesario que se conozcan los resultados de las muestras de sangre que le tomaron forenses de Medicina Legal para saber con qué químico fue dormido y qué cantidad contenía el jugo que se tomó”.
Extraoficialmente se informó que por este caso tipificado como exposición de personas al peligro, hurto y robo con fuerza, porque forzaron el candado del negocio cuidado por Vílchez, hay una persona detenida en la Estación Cinco de Policía.