Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

12 años de prisión para viejito “tocón”
Porque padece de arteriosclerosis, hipo cardiovascular y corre peligro de muerte, el juez Cuarto Penal de Juicio, Jaime Solís, envió a su casa a José Manuel Murillo, de 75 años, para que cumpla ahí la condena de 12 años de prisión que le impuso por la supuesta autoría de los delitos de abusos deshonestos y lesiones sicológicas agravados.
El anciano fue acusado de manosear a una niña de 11 años a la que le pagaba 80 córdobas, lo que provocó en la menor lesiones sicológicas graves.
El delito ocurrió en un predio vacío del barrio El Recreo, entre septiembre el 21 de noviembre de 2006. Valga decir que por las enfermedades que presenta, el anciano nunca ha estado detenido desde que inició el juicio.
Sentencian a “Los Titos”
La juez Tercero Penal de Juicio, Rosario Peralta, condenó a 12 años y medio de prisión a Roberto Manuel Calderón, por la autoría de los delitos de asociación para delinquir (tres años), tentativa de robo con violencia (año y medio), tenencia y uso ilegal de dos subametralladoras, municiones y “miguelitos” (ocho años). El imputado estará en “La Modelo” hasta el ocho de diciembre de 2019.
El reo era parte de la banda de “Los Titos”, la que este año planeó el robo de la planilla del Colegio Mont Berkeley, el cual fue frustrado por la Policía, que el día del crimen capturó a uno de sus miembros, Larry Josué Osejo, quien fue dado de baja y condenado a la pena mínima de año y medio de cárcel porque admitió los hechos, al igual que lo hicieron Adolfo Manuel Montiel Gar y Runiel José García, a quienes la autoridad judicial les impuso dos años de “encierro”, por coautoría de robo con violencia en grado de tentativa, asociación ilícita para delinquir, uso y portación ilegal de armas de fuego, y uso indebido del uniforme policial.
En la sentencia, la juez estableció que por razones de seguridad, el ex policía sentenciado deberá cumplir su pena en el Distrito Cinco de Policía, de donde saldrá hasta el siete de junio de 2009.
Condenan a salvadoreños
Los salvadoreños Mauricio Arístides González y Óscar Reyes Rubio permanecerán en Nicaragua los próximos 12 años, pero no vacacionarán, sino que cumplirán la pena que el juez Cuarto Penal de Juicio, Jaime Solís, les impuso por la autoría del delito de transporte de 1,112 gramos de cocaína.
Junto a ellos también fue condenado a doce años de cárcel, el nicaragüense José Leonel Martínez. Todos fueron capturados hace tres meses, cerca del Complejo “Conchita Palacios”, cuando a bordo de una camioneta transportaban la sustancia ilegal.
En la sentencia, el juez ordenó el decomiso de la camioneta Toyota Prado, verde, placas P546972, y de dos celulares. La droga será incinerada por orden judicial.
Ordenan captura de “Chancho Bizco”
Por intervenir en un pleito que no era de ellos dentro de una cantina, los hermanos Léster Giovanni, de 33 años, y Yáder Alexander Corea Pérez, de 32, alias “El Pipe”, quienes fueron acusados junto a Leda Socorro Pérez, de 41 años, y Luis Sobalvarro Palacios, de 25 años, por la supuesta coautoría del delito de homicidio en perjuicio de Yáder González Camacho, de 18 años.
La audiencia inicial del juicio será el próximo martes, según rola en acta del expediente 319-07. Los hechos ocurrieron el dos de septiembre, cuando la víctima y sus amigos decidieron comprar licor en la pulpería 24 Horas, ubicada cerca del Autolote “El Chele”. Pero estando en el lugar, Edwin Sobalvarro Pasquier, supuestamente empezó a ofender a los amigos de Yáder, por lo que uno de ellos le dio un golpe al señor, momento en que se sumaron al pleito dos hijos del agredido que trabajan en el lugar, y que estaban tomando licor junto a los hermanos Corea Pérez.
Al ver que los acusados perseguían a sus amigos, González Camacho quiso ayudar a uno de sus amigos, pero “El Pipe” y sus amigos lo golpearon y patearon. Sin embargo quien lo mató, supuestamente, de cuatro navajazos en el tórax fue Luis Sobalvarro Palacios, alias “Chancho Bizco”, quien le entregó al arma a Leda Pérez para que la escondiera porque ésta le comentó que “puede llegar la Policía y te la pueden hallar”. El homicida huyó en su moto junto a una segunda mujer desconocida.