Sucesos

“La Rana”: víctima de narco-colegas

* Joven con antecedentes delictivos fue ultimado por una pareja, cuya casa fue despedazada por los vecinos, en represalia por el crimen

Ernesto García

Léster Antonio Leiva Ruiz, apodado “La Rana”, ya no “brincará” más por las calles del barrio “Jorge Salazar”, porque la tarde del sábado fue ultimado de dos impactos de bala y de un machetazo en el rostro, a manos de una supuesta pareja de narcoexpendedores de ese mismo vecindario.
El jefe de la Estación Seis de Policía, comisionado Fernando Borge, confirmó que el móvil del crimen de “La Rana” fue un pleito de éste con unos vecinos que tenían un narcoexpendio en ese sitio, donde opera un “cartelito” de la droga.
Los familiares de Leiva, quien murió de forma instantánea, señalan como autores del crimen a Roberto Carlos Rocha, alias “La Bomba”, y a su pareja, Damaris Sánchez Vega.
La casa de “La Bomba” y de su cónyuge fue desmantelada a punta de martillo por vecinos del mismo sector, aparentemente en represalia por el crimen de “La Rana”.
Leiva fue apresado por última vez por la Policía el 26 de julio, durante un operativo antidrogas en el cartelito de ese barrio, ubicado cerca del sitio conocido como “El Hueco”, porque fue encontrado violando la medida precautelar de arresto domiciliar que le impuso un juez.
En su momento, la Fiscalía acusó a “La Rana” por el crimen de Byron Cecilio Tijerino, hace cuatro meses en ese barrio, ubicado del kilómetro nueve de la Carretera Norte hacia el Sur.

Cuchillada mortal
Asimismo, en la IV Etapa del Reparto René Schick, Wilfredo Antonio Jiménez Guido, de 25 años, encontró la muerte cuando jugaba naipes con quien sería su victimario, Wilfredo Antonio Salgado, de 18 años, a pocas cuadras de su casa.
Aunque la familia de Jiménez, de oficio panadero, desconoce las causas del crimen, las autoridades policiales de la Estación Cinco de Policía informaron que el posible móvil del homicidio puede ser una vieja deuda que Salgado tenía con su víctima.
De acuerdo con la información recabada por los detectives, Salgado le propinó una estocada en el costado derecho a Jiménez cuando éste le cobró los intereses de un préstamo de mil córdobas, de los cuales el victimario sólo le habría pagado el capital. Esta versión fue negada por los parientes de Jiménez, quien deja en la orfandad a un niño de 30 días de nacido.