Sucesos

Parricida a juicio en octubre


Máximo Rugama

ESTELÍ

Para la última semana de octubre fue programado de forma tentativa el jurado para la joven de 18 años que supuestamente dio muerte a su amante, el norteamericano Kenneth Augustus Kinzel, de 53 años, a quien habría despedazado y lanzado los fragmentos del cadáver por varios puntos de este departamento.
Mientras llega esa fecha, la muchacha, quien al cometer el crimen tenía 17 años y un embarazo de siete meses de gestación, supuestamente provocado por el extranjero, estará alojada en un centro de reeducación ubicado en Jinotepe, Carazo, adonde fue trasladada con su bebé recién nacida. La paternidad de la criatura podría ser confirmada próximamente, mediante un examen de ADN que compare su muestra con la del difunto.
La juez Especial de Menores, María Elsa Laguna, realizó la audiencia especial de admisión de la acusación presentada por el fiscal especial de la Niñez y la Adolescencia, licenciado Edgard Armando Aráuz.
La audiencia la realizaron las autoridades con el objetivo de revisar si el libelo acusatorio presentado ante la judicial Laguna cumplía o no con los requerimientos estipulados en el Código de la Niñez y la Adolescencia.
No obstante, el padre de la acusada, junto al licenciado Roberto Petray, coordinador de la Asociación Nicaragüense de los Derechos Humanos, calificó de viciado, arbitrario y violatorio a los Derechos Humanos el proceso, porque la audiencia de admisión de la acusación la realizaron las autoridades cuatro meses después de ocurrido el hecho. De igual forma dijo que no es que quiera justificar el hecho que cometió la joven, pero aseguró que era víctima de violencia psicológica, sexual y física de parte del norteamericano Kinzel.
Asimismo, dijo que la familia ya había denunciado anteriormente tal situación ante las autoridades y centros de atención alternativos, pero que ese hecho no tuvo eco. “Conozco varios casos de extranjeros que vienen a Estelí y sostienen relaciones con menores de edad, a quienes maltratan, al igual que le sucedía a mi hija”, recalcó el padre de la acusada.
Amenazó con revelar casos, nombres y apellidos de extranjeros de edad avanzada que sostienen relaciones con niñas y adolescentes en Estelí, las maltratan y nadie dice “ésta boca es mía”, por lo que el día que se realice el juicio oral contra su hija, hará una serie de revelaciones sobre esta situación anómala.
La Fiscalía señala que lo más correcto es que la muchacha permanezca en el centro de atención con su hija, porque así ambas reciben atención, y para prevenir que la joven sufra una complicación por la depresión post puerperal, y que la haga daño a la menor. El fiscal Aráuz recalcó que de acuerdo con la investigación, que es cuestionada por los padres, en el entorno familiar no existen condiciones ni el clima adecuado para que ella permanezca en la casa de su familia.
Es necesario destacar que a la audiencia de admisión de pruebas asistieron dos funcionarias de la embajada norteamericana, junto con la representante de Martha Hoss Jhonson, ex esposa del norteamericano, la traductora Carmen González Ruiz, quien en todo momento fue esquiva con los medios.