Sucesos

¿Otra “pasada de cuentas”?

* Joven supuestamente vinculado con los abigeos recibió dos impactos de escopeta que lo aniquilaron, cuando regresaba a casa, en Nueva Guinea

NUEVA GUINEA
Nelson Wilmer Morales Mendoza, de 27 años, murió víctima de dos impactos de escopetas, cuando regresaba de sus labores en la finca del señor Concepción Amador, en la comarca Las Milpas, Colonia Naciones Unidas, del municipio de Nueva Guinea.
Eran las cuatro y media de la tarde cuando repentinamente salieron al paso de Nelson Wilmer dos individuos, quienes sin mediar palabras le hicieron los dos disparos de escopeta calibre 12.
Los disparos le impactaron en el rostro y el pecho, y le provocaron la muerte de forma inmediata. Según el informe policial y del médico forense, en el cuerpo del muchacho se encontraron 50 orificios de entrada de balines de los escopetazos.
La Policía Nacional realiza las investigaciones correspondientes, pero hasta el momento no se reporta la captura de los presuntos autores.

Andaba en malos pasos
Se desconocen las causas del móvil, pero los habitantes del lugar presumen que su muerte sea una “pasada de cuentas”, producto de la ola de abigeatos que impera en esta zona rural de Nueva Guinea, en la que supuestamente el hoy difunto participaba y los lugareños podrían haberlo “ajusticiado”, porque en el sentir ciudadano “es la única forma de eliminar este mal”, sin embargo, esta versión no está confirmada.
El capitán Román Benítez, vocero oficial de la Policía Nacional en Zelaya Central, dio a conocer que una guardia operativa de la Policía Nacional da persecución a los sospechosos de este crimen sangriento.
Este es el segundo crimen sangriento que ocurre en las profundidades del área rural de Nueva Guinea, a tan sólo una semana que la Directora General de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, visitó Nueva Guinea y dejó instalado a un nuevo jefe policial, 30 efectivos de las Brigadas Especiales con vehículos y motos para su fácil movilización.
Sin embargo, los pobladores expresan que quizás las tropas especiales sólo resguardan la ciudad de Nueva Guinea, pero en la parte rural no se les conoce, sólo aparecen un día después de que ocurren los crímenes, cuando los autores ya están quizás hasta fuera de Nicaragua, expresaron los campesinos.