Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Short con sangre “hunde” a asesinos de cambista
Una mancha de sangre humana que estaba en el short que la Policía encontró en el casa de Guillermo Antonio Maltez Icaza, se convirtió en la prueba fundamental que tiene la Fiscalía para acreditar este 13 de noviembre, en juicio oral y público, que el acusado participó en el robo con intimidación donde perdió la vida el cambista Henry Antonio Úbeda. No obstante, el abogado Oscar Miranda Lindo señaló que ese elemento de prueba es insuficiente para ir a juicio, porque si bien es cierto la sangre es “0” positivo, no se determinó que la misma perteneciera a la víctima, que tenía ese mismo tipo de sangre, o si era de su cliente, quien sigue diciendo que las heridas de bala que tiene en su cuerpo se las hicieron cuando lo asaltaron en Ciudad Sandino, pero no presentó la denuncia del atraco ni pudo dar el número del celular que presuntamente le robaron.
La fiscal Zeyla Buitrago señaló que si bien es cierto los peritos no determinaron de quién era la sangre porque la muestra encontrada en el short era insuficiente, hay testigos presenciales que ubican a Maltez en la escena del crimen junto al otro acusado, Francisco Javier Quintero, quien pese a que presentó una constancia que revela que el día del crimen estaba en su trabajo, está plenamente reconocido como la persona que le disparó en la frente al cambista para despojarlo del bolso donde portaba 900 dólares y 7,300 córdobas. La juez Octavo Penal de Audiencias, Karla García, admitió como pruebas 13 testificales: el short ensangrentado, la camioneta con huecos de bala, rastros de sangre y pelos, entre otras, aunque el arma con que mataron al cambista no ha sido encontrada. García le reconfirmó la prisión a Quintero y el arresto domiciliar por peligro de muerte a Maltez, quien de todos modos no estará libre por mucho tiempo porque fue declarado rebelde en otro juicio que por robo tiene pendiente en el Juzgado Tercero Penal de Juicio, y además tiene otra causa por asalto también en el Juzgado Cuarto Penal de Audiencias.

Un inexplicable homicidio
La juez Gertrudis Arias admitió la acusación que la fiscal Lucía Sandoval presentó contra Carlos Efraín Portobanco y Wilbert Antonio Cabrera, quienes quedaron en prisión por la presunta coautoría de homicidio y lesiones en perjuicio de Orlando Antonio Castro y las hermanas Suhey y Norma Espinoza. La audiencia inicial del juicio será el once de septiembre, día que el Ministerio Público deberá presentar pruebas de que el tres de septiembre, en la Zona Seis de Ciudad Sandino, la víctima estaba en la pulpería Romero cuando llegaron los acusados con armas “hechizas” e inexplicablemente le dispararon en la parte derecha del cuello, lo que le provocó la muerte por hemorragia derivada de laceración de la yugular y el pulmón derecho. Según la acusación, las dos mujeres cubrieron el cadáver con sus cuerpos para que no lo “remataran”, por lo que Cabrera las apedreó para apartarlas, momento en que el otro acusado aparentemente hizo otro disparo cuyos perdigones lesionaron a las dos mujeres.