Sucesos

Sucesos departamentales


Muere parricida en penal de Chontales
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
En una de las galerías del Sistema Penitenciario de Chontales fue encontrado muerto el reo Carlos Antonio Moreno, de 18 años, originario de Nueva Guinea y quien guardaba prisión por el delito de parricidio. Un interno, al ver que Moreno estaba tendido en el piso, sin movimiento, avisó a un agente de seguridad, que informó al puesto de mando del penal. Al lugar se presentó el alcaide Iván Ruiz, jefe del Sistema Penitenciario de Chontales, quien al comprobar el hecho lo reportó a la Policía de Juigalpa, que desplazó una guardia operativa junto al médico forense. En la escena el doctor Leytón López examinó el cuerpo del reo, y determinó que Moreno había fallecido a causa de broncoaspiración (vómito no expulsado), y de acuerdo a su dictamen, se descarta mano criminal. El reo estaba a la orden de la juez de Distrito para Adolescentes de Juigalpa, quien ordenó trasladar el cadáver al Instituto de Medicina Legal, de Managua, para descartar por completo mano criminal en la muerte. Una fuente informó que a la hora del hallazgo, el cuerpo tenía residuos de comida en la boca, lo que confirma aparentemente que murió por lo diagnosticado anteriormente por el forense.
Se ahoga al cruzar río
Yelba Tablada / ACOYAPA, CHONTALES
En las profundas aguas del río de Acoyapa murió por sumersión el campesino Salvador Bonilla, de 50 años, quien bajo los efectos del licor se lanzó al caudal en el justo momento en que estaba creciendo. El hecho se registró en la comunidad de San Agustín, Acoyapa, donde Bonilla estuvo ingiriendo licor hasta embriagarse. Luego partió rumbo a la finca La Calavera, situada en la comarca San Ignacio. En esa propiedad el infortunado laboraba como mandador, y tras “meterse” el último trago se montó en su caballo y se fue mientras caía una llovizna en el sector de la “Sucursal del Cielo”. Al llegar al río, el hombre taloneó la bestia y sin medir las consecuencias, intentó cruzar, pero las fuertes corrientes lo arrastraron varios metros hasta dejarlo pegado en las raíces de un árbol. Pablo Antonio Orozco, hijastro de Salvador Bonilla, se enteró de la muerte de su padrastro y le dio parte a las autoridades de Policía de Acoyapa, que al instante se desplazaron a la escena de la desgracia junto al médico forense de la localidad. El cadáver fue rescatado y después que el forense lo examinó, fue entregado para recibir sepultura.
Estafada con viejo truco
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
De mil ochocientos 43 córdobas, tres cheques, prendas de oro y un aparato de comunicación fue despojada Graciela del Carmen Alemán Hernández, de 26 años, por dos expertos estafadores que la interceptaron frente al Comedor Quintanilla. Los hampones, con cara de desesperación, le salieron al paso a la mujer al momento en que se bajaba de un bus de transporte colectivo, y le solicitaron les fuera a cambiar “por el amor de Dios”, dos mil quinientos dólares, y a cambio le pagarían dos mil córdobas. “Por favor señora, ayúdenos, porque ese dinero lo vamos ha utilizar para cancelar la operación de mi papacito”, dijeron los bandidos, y esas palabras le partieron el corazón y le abrieron la ambición a Graciela del Carmen. La joven, al aceptar la oferta, recibió de uno de los delincuentes una maleta donde guardaban los supuestos dólares, mientras el segundo elemento le solicitaba que dejara algo de garantía para asegurarse que iba a regresar. Alemán Hernández, sin problema, depositó en manos de los desconocidos mil 840 córdobas en efectivo, tres cheques, un reloj, un celular, un anillo y su cédula de identidad. La víctima caminó a cambiar el dinero, pero después de unos minutos se enteró que había sido engañada, al ver que en sus manos llevaba un rollo de papel periódico.
Arrasan con tienda en Juigalpa
Yelba Tablada / JUIGALPA, CHONTALES
Elementos desconocidos, amparados en la oscuridad de la noche, “barrieron” la tienda propiedad de Carolina del Carmen Lara Cantillano, de donde sustrajeron 27 mil novecientos córdobas en ropa nueva y dinero en efectivo. Los sujetos llegaron al negocio ubicado de la Óptica Münkel media cuadra al este, y aprovechando la soledad del local, procedieron a forzar los candados de las puertas principales. Una vez en el interior de la tienda, cargaron con 30 pantalones, 24 camisetas, una radiograbadora, un televisor a colores, 24 fajas vaqueras, ocho vestidos para niñas, ocho trajes de señora y mil córdobas en efectivo. Los cacos abandonaron el local sin dejar huellas y evitando que alguna persona del sector los mirara. En su denuncia, Carolina del Carmen asegura que al llegar a su negocio observó que una de las puertas estaba entreabierta, pero al ingresar, se asustó al ver los estantes vacíos.