Sucesos

¿Impunidad por burocracia?

* Ambos jóvenes, por haber quedado en estado agónico, pero prolongado, fueron víctimas de una especie de burocracia ingenua * Familiares resaltan que continúan esperando justicia, pese a que en uno de los casos hasta renunciaron a la autopsia post mortem

Ernesto García

Aunque la Policía Nacional tuvo en sus manos a los autores de los homicidios de Wilfredo José Urbina Hernández y Francisco José Ramírez Mejía, por negligencia e indolencia de las autoridades policiales y forenses, que no actuaron en tiempo y forma, los criminales andan riéndose por las calles

Wilfredo José Urbina Hernández pasó los últimos 50 días de su existencia terrenal conectado a un ventilador, después que un disparo de pistola nueve milímetros le perforó la médula.
Francisco José Ramírez Mejía, igual que Wilfredo Urbina, agonizó en un hospital luego de ser apuñalado. La angustia de éste fue de diez días.
Estos dos jóvenes, quienes en vida no se conocieron, tuvieron algo en común al morir: la “parca” se los llevó mientras esperaban justicia.
Por esas coincidencias del destino, los dos jóvenes al morir tenían 24 años y no procrearon hijos con sus parejas. Wilfredo Urbina expiró el diez de junio y Francisco Mejía, el tres de julio del año en curso.
Cerca de sus casas
Wilfredo Urbina Hernández y Francisco Mejía se toparon con sus victimarios a pocas cuadras de su casa, pero en diferentes circunstancias.
Wilfredo Urbina Hernández presenciaba una vigilia evangélica, la noche del 22 de abril, en una calle del barrio Brisas del Xolotlán, cuando la pandilla de “Los Gárgolas”, jefeada por “El Tarta”, ingresó al barrio, y uno de sus miembros hirió de muerte al joven. Francisco Mejía regresaba de una fiesta la madrugada del pasado 24 de junio, cuando a pocas cuadras de su casa, cerca de la rotonda Larreynaga, fue apuñalado por un sujeto apodado “El Chele”.
En esa agresión también salieron lesionados Manuel de Jesús y Giovannia del Carmen, hermanos de Francisco José, quien se rindió ante la muerte después de diez días de agonía.
Presos “por un ratito”
En los dos casos, la Policía capturó a los presuntos homicidas, pero también dos días después los puso en libertad.
En ambos casos las autoridades policiales explicaron que los presuntos homicidas fueron liberados por la falta del dictamen médico correspondiente.
La Constitución y el Código de Procedimiento Penal establecen que nadie puede permanecer preso más de 48 horas sin ser puesto a la orden del juez competente, en caso contrario deberá ser puesto en libertad.
¿Negligencias compartidas?
Ante el reclamo de los familiares, las autoridades del Instituto de Medicina Legal, documento en mano, demostraron que en el caso de Francisco José Ramírez Mejía lo que hubo fue indolencia policial.
Francisco Ramírez fue vapuleado a la medianoche del sábado 23 de junio, y su familia presentó la denuncia en la madrugada del día siguiente (24 de junio). El sospechoso fue capturado horas después, y la inspectora Reyna Ríos, de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Seis, solicitó la valoración médica al Instituto de Medicina Legal cuando casi estaba vencido el término legal de las 48 horas.
El dictamen médico legal número 10978-07, firmado por el forense Alejandro Martínez Acevedo, refiere que la petición de la valoración médica de Francisco Ramírez fue hecha por la inspectora Ríos el 25 de junio, pero la entrega de dicho documento en el Instituto de Medicina Legal ocurrió hasta el día siguiente, a las 4 y 20 minutos de la tarde.
Culpan a Medicina Legal

La fiscal auxiliar Mirna Siles señaló que el Ministerio Público no puede recibir un expediente de lesiones si no lleva el correspondiente dictamen médico legal.
“El dictamen médico es determinante para establecer la gravedad de las lesiones y para saber si la acusación será en un Juzgado Local o de Distrito”, indicó la representante del Ministerio Público.
Se hace referencia al delito de lesiones porque preliminarmente los dos casos que desembocaron en crímenes fueron tipificados como lesiones.
La fiscal Siles, seguidamente, señaló que el Código Penal establece que si la víctima muere dentro de los 60 días posterior a las lesiones, la tipificación del delito en la acusación pasa de lesiones a homicidio.

Sin dictamen no hay acusación
Forense da su versión
El director del Instituto de Medicina Legal, doctor Zacarías Duarte, dijo que aunque no conocían las particularidades de los casos antes expuestos, los casos de homicidio o lesiones son considerados “emergencia forense”.
“Los casos de personas lesionadas y los homicidios están entre esos casos que atendemos de emergencia, a cualquier hora del día o de la noche”, precisó el doctor Zacarías Duarte.
La Policía Nacional no brindó ninguna explicación en relación con los reclamos hechos por los familiares de los fallecidos, quienes continúan “esperando justicia”.
En el caso de Wilfredo Urbina Hernández, quien murió después de 50 días de agonía, sus familiares culpan a las autoridades forenses por la puesta en libertad del victimario.
Elibeth Urbina, hermana de Wilfredo, dijo que ella, la mañana del 23 del abril, llevó la solicitud de valoración médica a Medicina Legal.
La hermana de la víctima recuerda haber sido recibida por un joven que estaba en admisión del IML, de nombre Nelson, quien aseguró que el forense llegaría por la tarde al hospital donde agonizaba su hermano.
Dos días después, al ver que no llegaba el forense, Elibeth dirigió sus pasos al Instituto de Medicina Legal, donde fue atendida nuevamente por Nelson, quien le dijo que el médico no lo había encontrado en el hospital, pero que llegaría por la tarde.
“En el papel (oficio) firmado que me dieron en la Policía, decía que era urgente la valoración médica, porque había una persona grave y otro preso”, enfatizó la familiar del fallecido.
Indignados porque el autor del crimen quedó libre por la falta de un dictamen médico, los familiares de Wilfredo Urbina se negaron a que el cadáver de éste le fuera practicada la autopsia post mortem.