Sucesos

¿Móvil pasional en asesinato de chinandegana y guatemalteco?

* Ella ya fue sepultada en su tierra natal, después de ser abatida a balazos, en la cabina de una camioneta, junto a su compañero de vida

Róger Olivas

CHINANDEGA
Fuentes ligadas a la Policía guatemalteca no descartaron que el móvil del asesinato atroz de una pareja, conformada por una nicaragüense y un “chapín”, sea de índole pasional, sin embargo, las investigaciones continúan en el caso.
Los restos de la chinandegana Karla Isabel Ramírez, una de las víctimas, llegaron a su tierra natal a las tres y media de la madrugada de este miércoles, y su sepelio se realizó ayer mismo, ante el dolor de sus dos hijos y demás familiares y amistades.
De primera mano se conoció que fueron asesinados a tiros en Guatemala la señora Ramírez y su compañero sentimental, el transportista guatemalteco Albino Méndez D’ León.
Elmer Napoleón Romero Ramírez, de 18 años, hijo de Ramírez, dijo que su progenitora salió en una excursión la semana pasada hacia Guatemala, por petición de su marido, quien era propietario de diez cabezales.
“Ella me recomendó que tramitara mi partida de nacimiento en la ciudad de León, para solicitar mi cédula de identidad. Cuando vine de la gestión le pregunté a mi abuela si había llamado mi mamá, me dijo que no, por lo que me comuniqué con ella y me dijo que hablaría más tarde. Después mi madre no habló, extrañamente, porque se comunicaba con nosotros hasta ocho veces al día”, relató el joven.
Refiere que, ya con preocupación, a las ocho de la noche marcó los tres teléfonos de don Albino; uno repicó, pero nadie le respondió, por lo que llamó el lunes último a uno de los conductores en Managua, quien le confirmó el asesinato de la pareja.
Por su lado, Magali del Socorro Silva Romero, madre de Karla Isabel, afirmó que de acuerdo a la versión de una profesora de la Escuela de Villa Canales, Guatemala, el cadáver de su hija fue encontrado a la orilla de ese centro escolar, con su documentación en la mano, dentro de una camioneta Nissan Frontier, propiedad de su compañero de vida, y presentaba siete balazos en el cuello, pecho y espalda.
El cuerpo de Albino Méndez D’ León yacía a su lado, dentro de la misma camioneta, pero ahora están separados, porque éste fue sepultado en su tierra natal, mientras Karla, quien residía en el barrio La Florida, de Chinandega, ya descansa en paz en estos lares.