Sucesos

Profesor queda en prisión

* Dice creer que la verdad lo hará libre y se puso en manos de Dios, porque en vez de ser acosador, es víctima de intrigas

Lizbeth García

El profesor Félix Rafael Rodríguez Parrales, de 32 años, “rompió el silencio” ayer después de que la juez Primero Local Penal, Julia Mayorga, le decretó la prisión por acoso sexual para decir que “la verdad lo hará libre”.
“Que se investigue, yo en el nombre de Dios voy a salir adelante”, agregó el profesor, quien señaló que las dos alumnas que lo acusan iban mal en clases, lo que dijo se puede corroborar con sus expedientes.
Cuando se le preguntó por las dos grabaciones que supuestamente existen para incriminarlo y los manuscritos que les habría entregados a sus alumnas recomendándoles llevar toallas sanitarias para el encuentro sexual que presuntamente tendrían, el profesor se limitó a decir que “ahí va a salir (la verdad)”.
El Ministerio Público no presentó ni las grabaciones ni los peritajes de los manuscritos en el Juzgado Primero Local Penal ayer.
El fiscal auxiliar Enrique Sándigo explicó que ofrecieron dichas pruebas porque los resultados de los peritajes que solicitaron a la Policía no están listos, pero en la audiencia inicial del juicio, programada para el próximo cuatro de septiembre, presentarán las grabaciones.
Ese mismo día presentarán los resultados de la pericia caligráfica que la Policía realiza sobre los manuscritos que el profesor supuestamente entregó a las dos alumnas de 16 años, para darles a conocer su número telefónico y recomendarles que llevaran toallas sanitarias a la cita.
Moteles escogidos
Según la acusación, en los primeros días de agosto, las dos alumnas que ahora acusan al profesor le pidieron al maestro que les asignara trabajos para levantar sus notas de matemáticas y supuestamente el acusado les dijo que les iba a subir las calificaciones, con la condición de que salieran con él y tuvieran relaciones sexuales en los moteles “Marrelle”, “El Recreo” y “Paraisito”.
La acusación agrega que el 16 de agosto, el acusado le asignó trabajo a una de las dos muchachas, pero presuntamente cuando se lo entregó, el profesor le escribió en la primera hoja su número telefónico con lápiz de grafito.
El 24 de agosto las dos muchachas estaban en el aula en clases, cuando presuntamente el profesor se les acercó donde estaban sentadas para exigirles la respuesta a su proposición, momento en que las menores se salieron del aula y se fueron a la cafetería del colegio, hasta donde las habría seguido el acusado tras suspender la clase.
La acusación agrega que las dos jóvenes se fueron a la biblioteca por temor al acusado, pero ese mismo día por la tarde se dirigieron a la sala de profesores para preguntarle a Rodríguez qué pasaba con sus notas, éste les habría dicho que las esperaría el 25 de agosto en la Esso On the Run Rubenia, a las tres y cuatro de la tarde respectivamente, para luego dirigirse al “sitio indicado”.
Como las niñas supuestamente le dijeron que eran vírgenes, éste les dijo que sostener relaciones sexuales era normal y que él les enseñaría, pero de todos modos en un papel manuscrito le habría recomendado a una de ellas, llevar toallas sanitarias. Además advirtió que si les fallaban, se iba a molestar porque iba a dejar de dar una clase por ellas.
Alega rencillas en el colegio
Las jóvenes dieron a conocer a sus padres y profesores lo que estaba ocurriendo, y todos se presentaron al sitio de la cita, donde lo capturaron.
El profesor dijo ayer que él llegó a la gasolinera porque las dos jovencitas le dijeron que de ahí se iban a ir a la casa de una de ellas para que les diera clases, pero su esposa, Gloria Montano, dio otra versión: explicó que su marido salió de la casa para ir a dejar a sus hijas y después se iba a ir a la universidad (la UNAN), pero como las alumnas lo llamaron, y se fue a darles clases.
Montano apuntó que si su marido fuese un acosador, hubiese comenzado desde la casa acosando a sus hijas, pero éste ha sido su profesor y nunca les ha faltado el respeto.
“Lo que pasa es que hay rencillas personales y problemas en el colegio y parece que le han puesto un poco de tema a él”, agregó la dama, quien afirmó que a su marido “se la montaron” porque no apoyaba a nadie a la hora de un paro y no era “metido”, pero además se llevaba bien con la ex directora del Colegio 14 de Septiembre.
La dama señaló que su marido no necesita “andar manoseando a unas chavalas alastes, porque para eso soy toda una mujer y yo le he respondido como mujer”.
Finalmente dijo que si el Ministerio de Educación decidió investigar a su marido, “que lo hagan, que miren su expediente y vean lo que van a hacer” porque afirmó que tiene 15 años de dar clases en dos colegios, sin que hayan quejas de él, por lo que los padres y alumnos no dudaron en darles firmas de apoyo para acreditar su conducta.