Sucesos

Sucesos departamentales


La ambición pudo más que la razón
Francisco Mendoza / MATAGALPA
Por el amor a mil córdobas que le iban a dar supuestamente por llevar a dos desconocidos a la casa de un abogado, un ciudadano perdió hasta el último centavo que portaba, las compras que había realizado y su revólver calibre 38. José María Rodríguez Herrera, de 51 años, aseguró que se movilizaba por el puente del barrio Guanuca, cuando se encontró a dos desconocidos que con humildad le pidieron que les ayudara a dar con la casa de un abogado que les debía 18 mil córdobas, y a cambio le darían mil córdobas. Fue así que el afectado aceptó ayudar a buscar a los desconocidos al famoso abogado, pero mientras les dejó una motosierra que había comprado --valorada en 14 mil córdobas--, un revolver calibre 38 --valorado en siete mil córdobas-- y 6 mil 620 córdobas en efectivo. El afectado aseguró que cuando llegó al lugar que le habían indicado los delincuentes, el portón estaba cerrado y no pudo preguntar a nadie sobre el tal abogado, por lo que regresó donde había dejado a los desconocidos con sus pertenencias, pero éstos ya habían volado con todo, por lo que no le quedó más remedio que poner la denuncia ante la Policía para tratar de encontrar a los estafadores.
Medio millón de córdobas destruidos en incendio
Máximo Rugama / PUEBLO NUEVO, ESTELÍ
Peritos de la Policía esteliana y especialistas de la Dirección General de Bomberos tratan de determinar el origen de un incendio registrado en un galerón de secado de tabaco, el cual dejó pérdidas materiales por cerca de quinientos mil córdobas y desempleados a decenas de obreros. El galerón de secado natural de tabaco estaba ubicado en el barrio “Saúl Tercero Casco”, del municipio esteliano de Pueblo Nuevo, y el mismo estaba lleno de cujes de tabaco. El local era de madera de pino y techo de zinc, y en el interior algunos depósitos se dividían por intermedios de plástico negro y cartón. El teniente Jorge Luis Vázquez Arróliga señaló que hasta ahora no han determinado el origen ni las causas del voraz incendio que redujo a cenizas toda la estructura y puso en vilo a decenas de pobladores que viven en la misma zona donde estaba ubicado el galerón de secado tabaco. Detalló que hasta ahora se determinó preliminarmente que las pérdidas son superiores a los 350 mil córdobas, pero trabajadores del lugar señalaron a los periodistas que las mismas superan el medio millón de córdobas, pues se quemó todo el tabaco y la estructura. El inmueble y el tabaco eran propiedad del empresario Domiciano Acuña Zamora. De forma preliminar se conoce que las llamas afectaron más de cincuenta quintales de tabaco de la variedad habano criollo y 98 mil 650 cujes, cinco bicicletas de los trabajadores que laboran en el centro, una carreta y otros objetos de valor. Las llamas provocaron una situación angustiante entre los vecinos del lugar que temían que las mismas se propagaran hasta sus inmuebles.
Cuarteto tras las rejas
Máximo Rugama / ESTELÍ
Luego de cometer varios atracos, la Policía capturó a un cuarteto de muchachos, todos entre 19 y 18 años. La última acción que ejecutaron fue en contra de una pareja de extranjeros que a eso de las siete de la noche circulaba a pie por las cercanías del histórico puente de hierro, de esta ciudad. A ellos los despojaron de dos teléfonos celulares, quinientos córdobas y una billetera con objetos de valor y documentos de identificación personal. Los capturados, según el teniente Abel Herrera Castillo, son Marlon Antonio Meneses Navarro, Henry Galeano Meneses, Franklin Pérez Meneses e Ilder Brandont Ramos López. De acuerdo con lo informado por el capitán Dixon Morán Castillo, jefe de investigaciones de la Policía esteliana, a Franklin la Policía le encontró uno de los teléfonos celulares de los afectados y un billete de quinientos córdobas, propiedad de la pareja de extranjeros asaltada. Mientras que Marlon Antonio tenía en su poder el otro teléfono celular. Para suerte de los afectados, minutos después que el cuarteto cometió el asalto pasaba por el lugar una patrulla de policías, por lo que pidieron auxilio y los uniformados iniciaron la persecución; minutos después tenían en su poder a los ladrones. Los dos extranjeros asaltados reconocieron a tres de los supuestos asaltantes. Según la Policía, los atracadores ponían a una persona a vigilar a sus potenciales víctimas en un lugar despoblado y luego, a través de un silbido, determinaban si valía la pena o no asaltar a una o dos personas. Es por ello que los extranjeros señalaron ante las autoridades policiales que sólo vieron a tres individuos. Los cuatro presuntos asaltantes ya fueron puestos a la orden de las autoridades del Ministerio Público.