Sucesos

Negligencia policial casi le cuesta la vida

* Víctima recibió seis puñaladas a sólo una cuadra de la delegación policial de Potosí

Lesber Quintero

POTOSÍ, RIVAS

Una aparente negligencia de la Policía del municipio de Potosí estuvo a punto de costarle la vida a Luis Horacio Talavera Domínguez, de 33 años, ya que éste denunció ante oficiales de dicha institución que se le estaban metiendo a robar a su casa, ubicada a una cuadra de la estación policial, pero al parecer no dieron importancia a su queja.
Al final, el pobre hombre se tuvo que enfrentar solo a los cinco antisociales que le asestaron seis puñaladas en diferentes partes del cuerpo y lo mantienen postrado en el hospital de Rivas.
El suceso se dio a eso de la una y media de la mañana del domingo y, según Talavera Domínguez, él se encontraba viendo televisión, mientras que su papá y su sobrina dormían, cuando de pronto escuchó a una vecina que le advertía a gritos que se le estaban metiendo a robar, por lo que salió y verificó que andaban sujetos merodeando en un patio aledaño.
“Por eso me trasladé a la Policía de Potosí, que está a la cuadra de mi casa, y puse la denuncia, pero --los agentes policiales-- no se presentaron y me regresé a la casa y me encontré con los antisociales. Les reclamé por qué estaban tratando de meterse a robar, pero ellos sacaron navajas, y uno sacó un cuchillo, y me atacaron, frente a la Alcaldía de Potosí”, relató el convaleciente.
Según Talavera Domínguez, a él no le quedó más que cubrirse el rostro, metiendo sus manos, por lo que resultó con dos heridas en el tórax, una de 30 centímetros en la espalda, dos en la mano derecha y otra en la mano izquierda. Agregó que una vez que cayó al suelo, los cinco antisociales lo siguieron agrediendo a puntapiés, pero como pudo se les escapó y se dirigió nuevamente hacia la sede policial.
Al estar frente a la unidad policial, Talavera Domínguez se desmayó, y fue hasta en ese momento que oficiales lo auxiliaron y lo trasladaron en una patrulla al hospital de Rivas, donde permanece en la sala de cirugía.
En tanto, el paradero de los antisociales y su identidad aún son desconocidos. Se supo que no pudieron robar nada, ya que los gritos de la vecina de Talavera Domínguez los ahuyentó.