Sucesos

Segunda “torta” para asaltantes condenados


Lizbeth García

Eduardo Mejía Solís y Kelvin Joan Soza, de 21 años, apenas “se estaban acomodando” en “La Modelo” para cumplir penas de diez y ocho años respectivamente por robo con intimidación, cuando la Fiscalía nuevamente “apuntó” sus cañones sobre ellos para acusarlos por homicidio, lesiones, amenazas y exposición de personas al peligro, lo que viene a “abultar” aún más el récord delictivo que cada uno de ellos tiene en los tribunales.
El nuevo crimen que les achacan a los dos jóvenes convictos ocurrió el 10 de diciembre de 2006, en Villa Austria, y por el mismo tendrán que enfrentar a un tribunal de jurados el 23 de julio de este año, según lo determinó ayer la juez Cuarto Penal de Audiencias, Marta Martínez.
Supuestamente el 10 de diciembre de 2006 los acusados circulaban a bordo de un carro deportivo e interceptaron a la víctima, Edgard Ofilio Rugama Sánchez, de 19 años, en la vía pública.
Sorprendido con una gaseosa
Kelvin Joan Soza aparentemente le disparó a Rugama cuatro veces con un fusil AK 47 en el momento que éste regresaba de comprar gaseosa después de haber salido de una fiesta de 15 años.
Pese a que a la víctima, para tratar de salvarla, le amputaron la pierna izquierda en el Hospital Alemán Nicaragüense, murió el 11 de diciembre del año pasado por fallas multiorgánicas derivadas de la pérdida de sangre provocada por las heridas de arma de fuego que sufrió en el miembro inferior izquierdo.
La Fiscalía también acusó a Mejía y a Soza por amenazas, porque después de que balearon a Rugama, supuestamente Kelvin le dijo a Samuel Mauricio Mairena: “Ustedes son los que se las lanzan de que son ‘sobre’, pero ya sabés que después vengo por vos”, además, presuntamente, hirieron a otro joven y expusieron al peligro la vida de Ana María Orozco y su familia, porque tres de los cuatro proyectiles que le dispararon a Edgard Ofilio quedaron incrustados en la pared y techo de la casa de la mujer.
La semana pasada el juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, condenó a Mejía a diez años de prisión por el robo de 50 mil córdobas en tarjetas de celulares, teléfonos de lujo, dinero en efectivo y una moto.
En el mismo juzgado, Mejía había sido condenado en 2003 a cinco años de prisión por robo con intimidación en perjuicio de José Urbina, pero recobró su libertad, aparentemente, por suspensión de la ejecución de condena.
Kelvin Joan Soza fue condenado por el juez Rothschuh a ocho años de prisión por el robo a un distribuidor de tarjetas para celulares.
A pesar de que Soza es joven, tiene registro en los juzgados desde el año 2000 por haber sido procesado por acoso sexual, hurto y lesiones, asociación para delinquir y robo, posesión ilegal de armas, lesiones dolosas y robo frustrado.
Junto a estos dos sujetos también fueron condenados Berney Manuel Oporta y Daysi Ninoska Martínez, a ocho y cuatro años de prisión, por robo con intimidación.