Sucesos

Parricida confiesa y alega “adulterio de su mujer”

* Dice que al descubrirla “en el pecado” con su amante, estaba sobrio, pero cuando se embriagó, no dudó en matarla

Francisco Mendoza

MATAGALPA
En respuesta a la exigencia de la población para que se hiciera justicia en el asesinato de la joven de 22 años, Heylin Valiente Torres, la Policía logró capturar al homicida en la hacienda El Cascabel, ubicada en la comarca Fila Grande, municipio de La Dalia.
Wilfredo Martínez Castro, de 33 años, es el nombre del homicida, el que también se identifica como William Martínez Salgado. Este hombre, el pasado 20 abril dio muerte a su mujer de dos balazos de pistola calibre 32, después que ésta se negó a tomar licor con él, según el informe presentado por la Policía Nacional.
El sujeto, después de ver a su mujer en un charco de sangre, ya sin vida, huyó, pero la Policía, a través de un proceso investigativo, logró capturarlo.
Al sospechoso se le ocupó la pistola con la que dio muerte a su mujer y un cargador con cinco proyectiles, objetos que serán elementos de prueba el día del juicio.
Justifica sus actos
Wilfredo Martínez Castro o William Martínez Salgado, con una voz firme y de poco arrepentimiento, dijo que había matado a su mujer porque cuando llegó a su casa la encontró “haciendo el pecado” con Mercedes Reyes, pero que no actuó de inmediato, sino hasta que se había tomado unos buenos tragos de ron.
“La maté porque la encontré con otro... estaban haciendo el ‘pecado’ cuando yo llegué, pero no les dije nada, sino que me fui a mi casa, porque ella estaba en la casa de su mamá, tomé mi pistola y me puse a tomar (licor), luego regresé a la casa donde estaba Heylin y le disparé, hasta que la maté”, confesó.
Así detalló cómo le quitó la vida a su mujer, y además dijo que no fue porque no quiso embriagarse con él, sino porque la encontró con otro; después huyó a la comarca Fila Grande, de donde es originario. Precisamente allí fue capturado días después por la Policía.
Dijo sentirse “un poco arrepentido” por lo que había hecho, pero opina que fue por culpa del licor que cometió el delito, ya que cuando estaba en su sano juicio y encontró la escena adúltera, no hizo nada contra su mujer y el amante de ésta, y fue hasta que se emborrachó que se llenó de ira y la asesinó.