Sucesos

Amores de otoño que acaban mal

* Un caso de aparente irresponsabilidad paterna tiene en líos judiciales a un hombre de 60 años * Lo acusa su ex pareja, una mujer de 34 años, quien reclama los derechos de la hija que procrearon juntos * Él alega enfermedad, que tiene otros dos hijos delicados de salud, y un sinnúmero de obstáculos que le impiden cumplir su obligación

Ernesto García

“Enredarse” en amoríos con mujeres jóvenes, cuando se está en la edad ver nacer y crecer a los nietos, puede tener un alto costo para cualquier hombre, porque podría perder su dinero y también la libertad

Éste es el caso de Marvin Estanislao Somarriba Barreto, quien a sus 60 “abriles” pisó por primera vez la cárcel, acusado por su ex pareja, Raquel Isabel Gómez Juárez, de 34 años.
La acusación contra Somarriba es por la presunta omisión de la provisión de alimentos en perjuicio de la niña que procreó con Raquel Isabel.
Ahora, por esta aventura amorosa Somarriba está preso en la Estación Tres de Policía, a la espera que un juez decida su inocencia o culpabilidad en un juicio programado para el próximo miércoles 23 de mayo.
El escrito acusatorio contra Somarriba tiene como punto de apoyo una escritura pública que supuestamente éste firmó bajo presión, ante los oficios de un abogado capitalino, en la que se comprometió a la entrega de cinco mil córdobas mensuales para la manutención de su pequeña hija.

Cuatro espadas
“Cuatro espadas me apuntan al pecho por confiar demasiado en mi suerte”, dice el estribillo de una canción que hace varias décadas popularizó el grupo de música norteña “Los Alegres de Terán”, originarios de México. Aunque en la canción el autor se refiere al sufrimiento de un hombre tras ser abandonado por la mujer de sus sueños, la misma le puede ser aplicada a Marvin Estanislao Somarriba Barreto, quien aparentemente su “estrella” le dejó de brillar al arribar a los 60 años.
La primera espada que apunta al pecho de Somarriba es el juicio que en su contra promueve Raquel Isabel y que podría costarle al menos dos años en la cárcel, de ser encontrado culpable.
La segunda espada es todavía más dolorosa que la primera, porque el mayor de sus hijos es “devorado” por una mortal enfermedad que a diario lo empuja a pasos agigantados a la tumba. La tercera espada que tiene contra la pared a este sexagenario es el drama que vive el segundo de sus tres hijos, quien nació con una deformación congénita.
Y la cuarta es que su único hermano y quien le puede ayudar a solventar sus problemas legales, está gravemente afectado de un problema de salud que parece incurable.
Evadió la justicia
Durante el proceso por medio del cual es acusado por omisión de provisión alimentos, Marvin Estanislao pidió nueve veces que la audiencia inicial le fuera reprogramada, alegando razones de salud.
Las nueve veces que solicitó la reprogramación de la audiencia, Somarriba, quien vive en León, apeló al humanismo del judicial, quien generosamente accedió. Pero “tanto va al cántaro el agua que al final se rompe” y el juez ordenó la captura de éste, con el auxilio del Juez Primero Local de León.
La decisión fue tomada por el judicial luego que Somarriba incumplió la medida precautelar de presentarse todos los miércoles a firmar una ficha de control hasta que llegara la fecha del juicio.

La otra cara de la moneda
El abogado Oscar Bello, en representación de la parte acusadora, señaló a Marvin Somarriba de “mezquino” con la hija que procreó con Raquel Gómez Juárez. “Cuando él (Somarriba) se jubiló sólo incluyó como beneficiarios a sus otros dos hijos menores y no a la de mi representada, actuando con mezquindad”, subrayó el abogado acusador.
Según la parte acusadora, de los doce años que tiene la hija de Somarriba, éste únicamente ha contribuido con su manutención en siete, sumando los distintos períodos en que ha cumplido con su responsabilidad paternal.
Las enfermedades que alega Somarriba tienen sus otros hijos, hasta ahora las menciona, y no hay documentos que las certifiquen, subrayó Bello.
Al ser preguntado qué dice su representada del humanismo que invoca Somarriba para con él y sus hijos enfermos, el abogado acusador aseguró que la posición de su cliente es que su hija también merece igual trato que sus hermanos.
El abogado Bello agregó que Raquel Isabel Gómez, madre de la niña, está dispuesta a llegar un arreglo con Somarriba.
“Mi cliente no está cerrada a un acuerdo, y por eso le propusimos que entregara 30 mil córdobas en este momento y otros 30 mil en tres meses”, afirmó el abogado acusador.
A diferencia de otros delito por los que el acusado no puede ser procesado dos veces, en los casos de pensión alimenticia una eventual sentencia condenatoria no significa que cese la responsabilidad del padre para con la menor.
Es por esa razón que el abogado acusador advierte que en caso de ser declarado culpable Somarriba, una vez que cumpla su condena si se niega a entregar la pensión alimenticia, volverá a ser acusado y enjuiciado, y quizá vuelva a la cárcel.