Sucesos

Choque frontal y una joven fallecida


Róger Olivas

CHINANDEGA

De manera espantosa e instantánea falleció la joven Lucila Argentina Sequeira Argüello, de 22 años, funcionaria de la Oficina de Atención al Cliente de la sucursal del Banco de la Producción (Banpro) en Chinandega, quien viajaba junto a dos amigas en el jeep Suzuki, blanco, placas CH-07064, conducido por Rodolfo Sebastián Berríos Rivas, de 34 años, con destino al puerto de Corinto.
El fatal accidente ocurrió a las 12:50 de la madrugada de ayer viernes, de la Empresa Comasa, 330 metros al sur, en la carretera Chinandega-Corinto, cuando el chofer del Suzuki presuntamente en estado de ebriedad invadió el carril contrario e impactó el lado izquierdo del cabezal verde, placas CH-05676, que remolcaba la rastra placas CH-06285, conducido por Ramón de la Cruz Reyes Juárez, de 47 años.
Como consecuencia de la brutal colisión, la joven contadora, quien viajaba al lado izquierdo del automotor, murió con el rostro destrozado, mientras que milagrosamente resultaron ilesos el conductor, así como Marta Lucía Zúñiga García, de 24 años, y Eva Danelia Vallecillo López, de 22.
El teniente Manuel Sequeira, portavoz de la Policía de Chinandega, informó a EL NUEVO DIARIO que Berríos Rivas se dirigía al puerto de Corinto a dejar a Eva Danelia Vallecillo López cuando ocurrió el percance. Intentamos conocer la versión del chofer del jeep, quien se encuentra en las celdas preventivas de la Policía de Chinandega, pero se negó a brindar declaraciones, en tanto el conductor del cabezal también está retenido para efectos de investigación.
Por su lado, Azucena Sequeira, tía de la infortunada, dijo que su sobrina llegó a su vivienda, ubicada en el barrio “Julio César Tinoco”, de Chinandega, después que salió de trabajar del Banpro, se cambió de ropa y fue a celebrar el cumpleaños de un compañero de trabajo. Después del accidente llegó a la vivienda el cumpleañero, cuya identidad desconoce, quien avisó acerca de la muerte de Lucila Argentina, y los familiares fueron a la morgue del Hospital España, de Chinandega, a identificar el cadáver.
Sequeira Argüello, quien tenía tres años de trabajar para el Banpro, deja huérfana a una niña de quince meses, de nombre Andrea Guadalupe Chamorro Sequeira, y un enorme vacío en sus seres queridos. Enviamos nuestras condolencias a sus padres, Janeth Argüello Salazar y Julio de Jesús Sequeira, y demás familiares.