Sucesos

Violaba a su hija desde que tenía siete años


Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
Una niña que estaba siendo violada y maltratada desde que tenía siete años señala a su propio padre biológico, de iniciales F.M., de 41 años, como el autor de su calvario, vivido en una comarca del municipio de Rosita, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
La víctima, que ahora tiene 13 años, asegura que su padre abusaba de ella las veces que deseaba saciar sus instintos bestiales y no le importaba el lugar ni la hora para cometer el abominable delito sexual.
Refiere que la violación se consumaba dentro de la casa, en la huerta y en una quebrada. La casi adolescente relata que dormía en el mismo cuarto de su padre, y éste se pasaba a la cama de ella para mancillarla y penetrarla, luego de asegurarse que los hijos menores conciliaran el sueño profundamente.
Confiesa que su verdugo la golpeaba y utilizaba la fuerza cuando ella intentaba oponerse a la aberración sexual. El grado de sometimiento incestuoso llegó al grado de que el sujeto no permitía que ningún varón se le acercara cuando era niña y peor ahora que está más grande; la vigilancia era tan estricta que, incluso, las veces que la muchachita requería hacer sus necesidades fisiológicas el degenerado hombre la custodiaba y la sujetaba de las manos.
La pequeña víctima aprovechó la ausencia de su violador para huir de la casa y decidió hacer vida marital con un individuo de iniciales J.H., de 18 años, pero esa relación, aunque de mutuo consentimiento, también es calificada como violación, según el Código Penal, y no duró mucho porque el perverso progenitor la localizó y se la llevó a la casa bajo amenazas de muerte contra el muchacho y castigo severo para ella.
En abril de este año, la muchachita una vez más decidió irse con un cuñado de una hermana mayor, de iniciales J.H., de 17 años, y como el enfurecido y celoso abusador sexual no pudo sacarla de la casa de su Romeo, acusó a éste por rapto y violación ante la Policía.
Pero al denunciante “le salió el tiro por la culata”, como se dice popularmente, tras la desgarradora historia revelada por la niña ante la misma autoridad y el Ministerio de la Familia. Esta última institución está a cargo de la víctima, mientras la investigación la efectúa la Policía.
Un dictamen del forense en Las Minas, doctor Richard José Larios Navarrete, señala rotura de himen de vieja data, laceraciones en las partes íntimas, lesiones, edemas y eritemas, además de infección vaginal por tricomoniasis.
El doctor Larios recomienda urgente atención psicológica para la víctima, que no cuenta con su madre debido a que ésta falleció hace cuatro años.