Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Llora al ver a los cuatro que supuestamente la violaron
“Yo lo que quiero es justicia. No me gustaría que a alguna muchacha le pase lo mismo que me pasó a mí”, dijo llorando una cajera de 24 años que supuestamente fue violada por José Armando Romero, de 29 años, Yorwar Antonio Elizondo, de 23, José Gabriel Martínez, 32, y Juan Pablo González, de 29, a quienes el juez suplente Octavo Penal de Audiencias, José Galeano, decretó prisión este viernes y les programó el juicio oral para el 15 de junio. Los defensores consideran que la acusación no debió haber sido admitida ni elevada a juicio. Clementina Orozco y Walter Bonilla coincidieron en decir que las pruebas contradicen la acusación porque ésta señala que la víctima quedó inconsciente después de que supuestamente le dieron cerveza con somníferos, pero un testigo dice que estaba despierta y gritaba. Tampoco existe un peritaje toxicológico que compruebe que la supuesta víctima en realidad estaba sedada el día de los hechos, como tampoco existen pruebas de serología que digan si había semen de uno y otro acusado en la vagina de la acusadora. Además el dictamen médico-legal señala que no hay lesiones en el área extragenital ni genital, pero sí excoriaciones costrosas (es decir, que estaban en proceso de curación) y equimosis en las piernas. Hay que aclarar acá que la prueba pericial no dice que hayan encontrado huellas de violencia o de acceso carnal múltiple y reciente. La defensa además mencionó que es imposible abrirle las piernas a una mujer que tiene puesto el pantalón y el calzón hasta la rodilla, como señala la acusación. El crimen ocurrió el 17 de junio del año pasado cerca de un autolavado que está ubicado por el Mercado Periférico, cuando la víctima iba a buscar un taxi, y fue llevada con engaños al sitio donde presuntamente fue abusada. Una testigo que pasaba por el lugar dice que vio a uno de los acusados en plena “faena sexual” y le gritó que dejara a la muchacha, pero éste le dijo que ella estaba con ellos por su propia voluntad, mientras los otros reían a carcajadas.

Casa por cárcel para peligroso muchacho
Cuarenta días deberá permanecer restricto en su hogar Eduan Ernesto Vivas, de 19 años, antes de que los miembros de un jurado de conciencia decidan si es culpable de la autoría del delito de lesiones físicas y sicológicas en perjuicio de un jovencito de 16 años al cual presuntamente le dio una paliza que provocó más daño en la siquis del niño que en su cuerpo. Ahora la víctima se mantiene ansiosa, angustiada, con el sueño alterado, sufre de pesadillas constantes, tiene miedo de salir a la calle, es tímido y vive constantemente reprimiendo el llanto, por lo que la forense Yara Naya Faune determinó que J.G.M. sufre de estrés crónico, por lo que requerirá atención médica sicológica permanente y protección para evitar que el acusado cumpla sus amenazas.