Sucesos

Dos mujeres asesinadas y ningún sospechoso a la vista

* Patrona y adolescente empleada fueron apuñaladas en múltiples ocasiones, y la joven fue además secuestrada y posiblemente violada

José María Centeno

NUEVA GUINEA
Aún no hay detenidos por el horrendo crimen de la señora Cruz González Vallecillo, de 45 años, y su empleada, María Elena Téllez Abarca, de 16 años, quienes perecieron de forma atroz a consecuencia de múltiples puñaladas propinadas por sujetos desconocidos, quienes se presentaron a su casa, en la Colonia La Unión, de Nueva Guinea, con el propósito de robarles.
Según el informe preliminar de la Policía Nacional de Zelaya Central, los hechos ocurrieron la noche del primero de mayo, cuando los individuos llegaron al domicilio de la señora Cruz González, quien sólo se encontraba en compañía de su empleada, la adolescente María Elena.

Asesinan a una, secuestran a otra
Las mujeres se opusieron a los delincuentes, por lo que éstos no dudaron en apuñalar a la señora y llevarse secuestrada a la empleada.
Doña Cruz González fue encontrada muerta con múltiples perforaciones de arma blanca en el cuerpo, dentro de su vivienda, mientras que el cuerpo sin vida de María Elena fue localizado, también con numerosas puñaladas, junto al caño Los Pérez, en las afueras de la Colonia La Unión.
Se presume que la jovencita pudo ser violada, pero los resultados de los exámenes del médico forense serán dados a conocer posteriormente para esclarecer esta duda.
La Policía Nacional movilizó una patrulla policial, cuyos miembros montaron un operativo especial para investigar el móvil del crimen y dar persecución a los criminales, hasta esclarecer este terrible suceso que una vez más ha estremecido a los habitantes de Nueva Guinea.

Tres casos similares
Con este doble asesinato de mujeres, ya son tres las féminas víctimas de criminales en sólo abril y mayo de 2007.
Anteriormente fue asesinada a balazos la señora Diya Delgadillo Villanueva, de 57 años, madre de tres detenidos en las cárceles preventivas de La Policía Nacional de Nueva Guinea, acusados por abigeato. Esta madre fue acribillada antes de llegar a la Colonia “Jacinto Baca”, cuando se dirigía a presenciar el juicio oral y público que se les haría a sus hijos detenidos.
Amistades, familiares, pobladores y organismos defensores de las mujeres piden a la Policía Nacional y a las instituciones administradoras de justicia que este caso no quede impune y se castigue con todo el peso de la ley a los autores de tan horrendo crimen en contra de las mujeres campesinas de Nueva Guinea.
Por su parte, el capitán Román Benítez, vocero de la Policía Nacional en Zelaya Central, advirtió que no se detendrán hasta que pongan tras las rejas a los responsables de este horrendo crimen.