Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

43 días de cárcel para secuestrador de tiernito
Cuarenta y tres días deberá permanecer en la cárcel José Manuel López Lizano, antes de que este siete de junio los miembros de un jurado de conciencia determinen si es o no culpable de robo con intimidación y amenazas de muerte en perjuicio de un niño de 19 meses, a quien habría tomado como rehén el 14 de abril para obligar a sus abuelos, Pablo Emilio Blanco y María Auxiliadora Tijerino, a confesar dónde tenían escondidos 1,600 dólares, 2,000 córdobas y 60 mil córdobas en joyas. Este hecho sucedió en el sector de La Ceibita. Durante la audiencia inicial del juicio, la defensa, Carlos Palacios, promovió un incidente de nulidad alegando que su cliente estaba en la indefensión porque supuestamente la Fiscalía había alterado la hora y lugar de detención, así como el número de placa del vehículo en el intercambio de información y pruebas, sin embargo, la juez Sexto Penal de Audiencias, Margarita Romero, dijo que un error de digitación no se puede considerar para una nulidad, como tampoco se puede decir que al reo no se le han respetado sus derechos constitucionales, por lo que rechazó los alegatos de Carlos Palacios y le decretó la prisión a su cliente, el reo José Manuel López Lizano, quien a juicio de las víctimas no debe salir nunca de la cárcel porque “sería un atentado”.
Barraza y compañía culpables
Wilfredo Barraza, su esposa, Yolanda Jiménez Báez, el conductor Carlos Alberto Martínez, Adán Crispín Rivas y William Lorenzo Vásquez, amigos de los dos primeros, fueron declarados culpables de la autoría de almacenamiento y transporte ilegal de estupefacientes en el Juzgado Quinto Penal de Juicio a cargo de la juez Angelita Dávila. En la audiencia de debate de pena, la Fiscalía pidió más de diez años de presidio para cada uno de los imputados, pero el que “está con los pies hinchados” porque tiene antecedentes es Barraza, sin embargo, su defensa, al igual que la del resto de procesados, solicitó las penas mínimas que existen por los delitos acusados. La suerte de los implicados en el caso se sabrá el viernes a las tres de la tarde, cuando la juez dé a conocer la sentencia condenatoria. Todos los imputados fueron detenidos el jueves 15 de febrero cuando circulaban en la Carretera Norte a bordo de una camioneta Toyota. En la requisa la Policía encontró armas con sus respectivas portaciones, pero debajo de uno de los asientos delanteros de la camioneta iban 54.6 gramos de cocaína, que según Barraza las autoridades “le plantaron”.
Abogado asesino estará
preso hasta el año 2032
José Antonio Espinoza estará preso hasta el 18 de abril del año 2032, porque ayer el juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh Andino, lo condenó a 25 años de presidio por el asesinato de Silvio Uriel Hernández, y simultáneamente cumplirá un año de prisión por tenencia ilegal de armas. Como se recordará, Espinoza mató de un disparo a su víctima con un arma prestada en diciembre de 2006, a sabiendas de las implicaciones legales que iba a tener su acción porque él es abogado, y como tal, tiene mayor ilustración y mayores obligaciones para con la sociedad. Además, el sentenciado usó un arma de fuego, lo cual lo colocó en un grado de superioridad en relación a la víctima. Igualmente aumentó de forma deliberada el mal del delito provocando lesiones sicológicas a los hijos de don Silvio Uriel, quienes observaron el momento en que el abogado mató a su padre por un charco de agua creado en una de las calles de Las Jagüitas, y ellos no pudieron hacer nada más que salir corriendo a buscar ayuda. Por si eso fuese poco, el juez mencionó que la conducta del acusado se agravó porque es reincidente (fue investigado por 44 delitos desde 1991 hasta la fecha). En la sentencia que el juez notificó al enjuiciado ayer, dejó en claro que cambió la tipificación del delito de homicidio a asesinato porque hubo alevosía. Aunque la Fiscalía pidió una pena máxima de 30 años de cárcel, la viuda Francisca Martínez señaló que estaba conforme con la pena “porque se hizo justicia”, pese a que lamentó que sus hijos y ella ahora no tengan el apoyo económico de don Silvio, quien era mecánico automotriz y con ese oficio alimentaba a la familia. El juez Rothschuh dejó abierta la vía civil para que la familia vaya a reclamar ahí los daños y perjuicios. La defensa, por su parte, dijo que apelará la condenatoria porque considera que hay nulidades en el juicio.