Sucesos

Homicida “estresado” añora cama ajena

* Afirma que hasta dormía con su víctima, a quien consideraba su amigo, pese a que le quitó la vida

Lizbeth García

El supuesto homicida Marvin Yuri Velásquez Reyes declaró por medio de su abogado, Adolfo Enrique Contreras, que “está estresado” por la muerte de Iván Eduardo Tijerino, de 32 años, porque eran amigos y hasta “compartían la misma cama”, argumento que seguramente deberá explicar con más detalles el 31 de mayo, día del juicio.
“Mi defendido prácticamente ya está pagando una pena moral porque eran amigos. Compartían la misma cama, y está pasando una etapa depresiva muy grave”, fueron las palabras textuales de la defensa.
El abogado atribuyó lo ocurrido a un accidente provocado por la inexperiencia (en el manejo de armas) de su cliente, por lo que al no haber dolo, ánimo ni voluntad, consideró que el delito debió de ser tipificado como un homicidio preterintencional y no como un homicidio doloso.
Sin embargo, la juez suplente María José Aráuz encasilló provisionalmente los hechos en ese tipo penal, admitió todas las pruebas de cargo que la Fiscalía presentó y remitió al acusado a juicio, el cual se desarrollará ante el juez Sexto Penal de Juicio, Napoleón Sánchez, el último día de mayo.
En prisión
Un día antes del juicio, es decir, el 30 de mayo, se realizará la selección de los candidatos a jurados, pero mientras llega esa fecha, Yury Velásquez permanecerá preso porque la juez consideró que no podía decretarle el arresto domiciliar que la defensa estaba solicitando porque el daño que provocó es grande, y estando libre podría incidir sobre los testigos, dado que sus amigos son los mismos que tenía la víctima.
El crimen ocurrió el 13 de abril en la casa de Marlon González, en el barrio “Enrique Smith”, cuando la víctima estaba tomando y platicando con sus amigos, momento en que supuestamente Velásquez llegó en estado de ebriedad reclamándole a Tijerino por una navaja y luego le propinó un disparo en el cuello con una pistola Helwan, propiedad de Víctor Manuel Salvatierra.
Tijerino trabajó hace cinco años como operador de equipos contra incendios en la Dirección General de Bomberos, junto a su padre, el comandante Iván Tijerino Acevedo, quien nombró para que lo represente en el juicio al abogado Ramón Landeros, el que recordó durante la audiencia inicial del juicio que la víctima dejó a cuatro hijos en la orfandad, de dos, cuatro, cinco y 15 años.
Los niños llegaron hasta el juzgado con su madre portando pancartas en las que exigían justicia.