Sucesos

El crimen del pistolero

* En una vivienda campesina, mató a uno, dejó grave a otro y se llevó cinco mil córdobas y un celular

Francisco Mendoza

PAIWAS / RAAS
Un muerto y un herido es el resultado de una balacera que al mejor estilo del Oeste Americano, para intimidar a las personas con el objetivo de robarles, realizó el sujeto Denis Toruño, quien al final se alzó con el ínfimo botín de cinco mil córdobas --menos de 300 dólares-- un celular y otros objetos.
Este hecho se registró en la comarca Santa Rosa, municipio de Paiwas, Región Autónoma del Atlántico Sur, cuando Toruño se presentó a la vivienda del productor Tomás Borge Padilla, de 64 años, y disparó un revólver calibre 38, sin darle tiempo a los que estaban en el inmueble de defenderse o de escapar de los proyectiles que “silbaban” por encima de sus cabezas.
Un joven fallecido
Como resultado de la balacera, un proyectil alcanzó en la cabeza al joven Edén Flores, quien murió de forma instantánea, mientras Juan Borge Padilla, hermano del dueño de la vivienda, recibió un balazo en el costado derecho, por lo que lo trasladaron de emergencia al Hospital de Boaco, donde se encuentra entre la vida y la muerte.
El pistolero, después de matar y herir a sus víctimas, entró a la vivienda y sustrajo cinco mil córdobas, un celular y otros objetos de valor; luego se dio a la fuga, por lo que una patrulla de la Policía Nacional de este departamento se encuentra en el lugar del crimen para realizar las investigaciones respectivas y tratar de capturar al homicida.
Hasta el momento la Policía señala que el móvil del crimen fue el robo, pero que será hasta que regrese la guardia operativa que darán a conocer mayores detalles sobre este hecho sangriento que enluta otro hogar de la RAAS.
Macheteado por hijastros
Asimismo, se conoció que cuatro entenados endemoniados mandaron a su padrastro al Hospital de Boaco, después de que le asestaron cinco machetazos en diferentes partes del cuerpo cuando éste regresaba a su casa con sus buenos tragos entre pecho y espalda.
El hecho se registró en la comarca San Marcos, municipio de Esquipulas, donde habita el campesino Rosa Ramón Calderón, quien, sin imaginarse que sus hijastros le habían preparado una mala jugada, se fue a beber licor y cuando regresaba a su vivienda fue presa fácil de los atacantes.
Terencio, de 19 años, Santos, de 20, Luis Felipe, de 22 y Esteban, de 25, todos ellos de apellidos Chavarría Suárez, son los sospechosos de la agresión a Rosa Ramón, a quien le propinaron cinco machetazos en diferentes partes del cuerpo, según el informe presentado por la Policía Nacional, debido a que la denuncia la tomaron de oficio.
Calderón presentaba un machetazo que le partió la ceja izquierda, tres machetazos en el brazo derecho y otro en el brazo izquierdo. Los agresores, al ver a su padrastro en un charco de sangre, pensando que lo habían matado, se dieron a la fuga, mientras Rosa Ramón se encuentra al borde de la muerte en el hospital de Boaco.