Sucesos

“Entré para ayudarlo, no para matarlo”

* Supuesto asesino niega crimen ocurrido en un centro de prostitución, e indirectamente inculpa a su mujer

Lizbeth García

El ciudadano Jesús Francisco Alemán negó haber participado en el asesinato de Domingo Antonio Ortega Gómez, argumentando que él entró al lugar para tratar de ayudar a la víctima, afirmación con la que dejó caer la responsabilidad del crimen sobre su compañera sentimental, la acusada Karla Patricia Picado Aragón, quien sólo atinó a mover la cabeza negativamente cuando la fiscal, Jeaneth Canelo, detallaba los pormenores del crimen en el que ambos acusados habrían usado guantes.

Prisión a ambos
La juez Henryette Casco Batres admitió la acusación, decretó la prisión para los dos imputados y programó la audiencia inicial del juicio para el 26 de abril, a las diez de la mañana.
Durante la audiencia preliminar, la defensora pública, María José Zeas, pidió el arresto domiciliar con custodia para Picado Aragón, bajo el argumento de que ésta tiene dos niños, uno de cuatro años y el otro de dos, los cuales no deben ser separados de su madre.
Además, la defensa señaló que las leyes nacionales y el Pacto de San José son muy claros en cuanto a los derechos de los procesados, quienes deben enfrentar proceso penal en libertad.
Pero la juez desechó los argumentos de la defensa y decretó a los acusados la prisión, porque se trata de un hecho grave con el que se puso fin a la vida de una persona.
Los hechos por los que Alemán y Picado están presos ocurrieron este 17 de abril, cuando llegaron al Bar Azul, en el barrio Villa Venezuela, y supuestamente asesinaron de doce puñaladas a Domingo Antonio Ortega Gómez para robarle 22 dólares y 6,100 córdobas.
En horas de la madruga, Ortega abrió las puertas de su negocio a la acusada porque la conocía y además le ofreció “sus servicios sexuales”.