Sucesos

Jurado por asesinato se reanuda el viernes

* Es el caso del que supuestamente mató a una joven madre, en Estelí

Máximo Rugama

ESTELÍ
El accidentado juicio oral y público del individuo que estranguló a la joven madre Marjurie Sara Zeledón Rodríguez, hecho ocurrido en junio del año pasado, fue suspendido luego de seis horas de sesión, y la juez suplente, a cargo del mismo, lo reprogramó para el viernes 20 de abril.
Edwin Antonio Aguilar Guevara, en un primer juicio oral y público desarrollado en noviembre del año pasado, fue encontrado culpable por el delito de parricidio por los miembros del jurado de conciencia que analizaron el caso.
Pese a que en el proceso investigativo efectuado tanto por la Policía como por la Fiscalía no hubo situaciones que contrariaran la ley, sí la defensora pública, Marta Gissela Ocón Prado, introdujo un recurso de nulidad del juicio oral ante el Tribunal Regional de Apelaciones, con sede en Estelí, que dio lugar a tal petición y ordenó que lo realizaran de nuevo.
El viernes 13 de abril, con más de cuatro horas de retraso, inició en Estelí el juicio oral en el que nuevamente estuvo en el banquillo Edwin Antonio Aguilar Guevara, quien es el único sospechoso de haber dado muerte por estrangulamiento a la joven madre Marjurie Sara Zeledón Rodríguez, quien dejó en la orfandad a dos menores, uno de cuatro y el otro de seis años. Este juicio es el primero en su tipo que se realiza en Estelí, ya que debido a un ligero error sobre la conformación del tribunal de jurados, en el que no se nombró el sexto miembro, que sirve de suplente, la Defensoría Pública solicitó su anulación.
El Tribunal de Apelaciones de Estelí, presidido por la doctora Blanca Zobeyda Espinoza, dio lugar a tal petición y por ello el juicio programado ha realizarse nuevamente este 13 de abril, a las nueve de la mañana, comenzó a la una y cuarenta y cinco minutos de la tarde, debido al cúmulo de trabajo propio de la dinámica del juzgado.
En esta oportunidad, las doctoras María Eugenia González y Marisela Pichardo representaron al Ministerio Público, y por ende, la parte acusadora y el apoyo de la licenciada Wendy Rugama, cuyos servicios fueron contratados por la Red Local Contra la Violencia.

Lenta comparecencia de testigos
Hasta horas avanzadas de la tarde, sólo habían pasado al estrado cuatro de los 21 testigos propuestos tanto por la Fiscalía como por la Defensoría Pública.
Entre esos testigos se encontraba el capitán Armando Espinoza, cuya declaración fue demoledora, al señalar que la mañana del 14 de junio de 2006 se presentó a la Policía, sumamente consternada y afectada, la señora Madalina Guevara, madre de Edwin Aguilar, señalando que su hijo le había comunicado a través de un teléfono celular que había matado a una joven de nombre Marjurie Sara Zeledón Rodríguez, porque lo tenía harto con los problemas que le causaba.
Dijo que efectivamente constataron a través de un grupo operativo del área de Seguridad Pública, que la muchacha estaba muerta. El cuerpo fue dejado abandonado en las cercanías de una letrina, en el sector ubicado de la UNAN-Estelí, seis cuadras al sur y media al oeste.
También el testimonio de doña Silvia Moreno fue demoledor, al asegurar que a eso de las once y media de la noche del 13 de junio observó que un individuo con las mismas características físicas de Edwin Antonio Aguilar saltó un cerco de madera y alambre de púas y se pasó a su solar, el cual queda contiguo a la casa donde la joven madre fue estrangulada. Como en su casa no tenía luz eléctrica, la testigo afirma que encendió unas velas, ya que estaba cociendo unos frijoles en la cocina.
Al escuchar que alguien saltaba el cerco, salió al alero de su casa y observó una sombra similar a Edwin, quien se cubrió la cara con una camisa, dijo.
Este juicio fue presidido por la juez suplente de Distrito de Juicio, Sandra Lisseth Córdoba González, y se esperaba que a eso de la madrugada el tribunal de jurado diera su veredicto.
El año pasado, la judicial doctora Elizabeth Corea, por las características de los hechos, tipificó el caso como asesinato y aplicó una pena de 17 años de presidio a Edwin Antonio, misma que quedó invalidada con la orden del Tribunal de Apelaciones.
No obstante, a eso casi de las ocho de la noche, debido a la ausencia de varios testigos, la licenciada Sandra Lisseth Córdoba Lazo decidió suspender el juicio oral y público para continuarlo el viernes próximo.