Sucesos

Comandante pide justicia por la sangre de su hijo

* Homicida y víctima eran amigos, pero inexplicablemente el primero le disparó en el cuello

Lizbeth García

“Yo lo que pido es que averigüen y hagan justicia, porque mi hijo no era ni pleitisto”, dijo este lunes en las afueras del Juzgado Sexto Penal de Audiencias el comandante de la Dirección General de Bomberos, Iván Tijerino Acevedo, padre de Iván Eduardo Tijerino, de 32 años, quien perdió la vida el 13 de abril de un balazo en el cuello que supuestamente le propinó Marvin Yuri Velásquez Reyes.
La juez Margarita Romero admitió la acusación en contra de Velásquez y le decretó prisión por la supuesta autoría del delito de homicidio doloso. La audiencia inicial del juicio será el 24 de abril.
La acusación explica que los hechos fueron a las ocho de la noche, cuando la víctima estaba en casa de Marlon González, en el barrio “Enrique Smith”, junto a Álvaro David González, tomando licor y platicando, momento en que llegó tomado el acusado, quien sin decir palabra sacó una pistola Helwan, propiedad de Víctor Manuel Salvatierra.

Por una navaja
Agrega la acusación que después Velásquez Reyes le reclamó a Iván Eduardo Tijerino por una navaja que éste le habría extraviado, y presuntamente le disparó en el cuello, por detrás. La bala salió por delante. La hemorragia masiva es la causa por la que la víctima murió.
El comandante de la Delegación de Bomberos del Mercado “Roberto Huembes” dijo que la versión que ellos tuvieron del caso es totalmente distinta: supuestamente su hijo llegó al lugar donde siempre se reunían después de los viajes que hacían a Guatemala, “alguien puso la pistola en la mesa, llegó el acusado y la manipuló, y salió el disparo”.
Sin embargo el comandante Tijerino dijo que dicha versión es muy confusa, porque incluso el día de la vela de su hijo llegaron los padres de quien ahora está acusado y le dijeron que éste no había disparado, y que en el lugar de los hechos había otras personas.
Además, a él le llama la atención que el dueño de la empresa para la cual su hijo trabajaba como chofer de bus (agencia de viajes “Rey de Reyes”) ni siquiera le avisó de lo ocurrido, pese a que en la licencia de Iván Eduardo se indicaba que en caso de emergencia le dieran parte a él.
Otro dato curioso es que la pistola involucrada en el hecho no le pertenece al acusado, sino a una tercera persona. Por si eso fuese poco las personas que llevaron a su vástago al hospital, mal herido, ni siquiera quisieron identificarse, pero los identificaron porque los guardas anotaron la placa del automotor que éstos conducían.
Finalmente el comandante Tijerino señaló que víctima y victimario eran amigos, por lo que esperan que la Fiscalía profundice en el caso para que haya justicia.