Sucesos

El socorrista que ofrendó su vida

* El testimonio sugiere que el lanchero que arrebató la existencia a este joven ejemplar tuvo intención de hacerle daño * Sus mayores aspiraciones: obtener un rango en la Cruz Roja y ser médico para seguir sirviendo a sus semejantes

Róger Olivas

Martes Santo. Un día antes de partir hacia las playas de Jiquilillo, para participar en el Plan Verano 2007, el joven cruzrojista Alí Omar Díaz Flores, de 17 años, miembro de la Iglesia Apostólica Libre, pidió a su madre, Luisa Aurora Díaz, una jornada de oración para él y sus compañeros salvavidas. Lejos estaba el adolescente de presentir que sería la última solicitud que haría en su corta vida

CHINANDEGA
Con su habitual entusiasmo y entrega desinteresada hacia sus semejantes, el muchacho salió de su casa, situada en el barrio “Pedro Joaquín Chamorro Cardenal”, a las nueve y media de la noche del Miércoles Santo, decidido a salvar vidas de veraneantes, hasta el Domingo de Resurrección, cuando oficialmente concluyera el Plan Playa.
A las 4:25 minutos de la tarde del Jueves Santo, irónicamente, el joven, con dos años de pertenecer a la benemérita institución y con ocho rescates con vida en su expediente, murió instantáneamente en la bocana de Padre Ramos, tras ser atropellado por la lancha “La Cruz del Sur”, matrícula 181, conducida por el pescador Flavio Ismael Reyes Maldonado, de 20 años, originario de la comarca “Tom Valle”, jurisdicción de El Viejo.
Mientras fuma nerviosamente en el auditorio donde fue velado el guardavidas, Carlos José Solórzano Medina, cariñosamente conocido como “Taco”, relató a EL NUEVO DIARIO que él fungía como jefe de playa cuando Alí Omar realizaba un rescate preventivo y fue embestido mortalmente.
De repente fue arrollado salvajemente por el lanchero, quien viajaba junto a otros tres hombres, y no tomó las medidas de precaución, pese a circular por una zona donde se encontraban numerosos veraneantes.
El también subcomandante de la Cruz Roja filial Chinandega dijo que antes que ocurriera la tragedia habían solicitado a una patrulla policial que retirara a varios lancheros, los cuales no respetaban los límites de playa, y peor aún, realizaban paseos y cobraban dinero a los turistas que se daban su chapuzón, como es típico en Semana Santa.
Ante la presencia policial, según narra “Taco”, los marineros se retiraron 20 minutos, pero después volvieron a su actividad lucrativa sin importarles que podían dañar a alguien. “Socorrimos a nuestro compañero, pero por desgracia murió debido a la hemorragia provocada por el brutal impacto que le arrancó la yugular, el brazo izquierdo, el corazón y le desfiguró la boca, fue muy dramático”, refirió el veterano guardavidas.
En represalia por llamado de atención
A su criterio, el guía de la lancha actuó con premeditación, ventaja y alevosía, por lo que califica el hecho como un crimen nunca visto en las filas de la benemérita institución. Añadió que el lanchero se comportó de esa manera en represalia porque junto a otros de sus colegas fue amonestado por cruzrojistas ubicados en la bocana de Padre Ramos.
“Una lancha rojo con blanco se llevó a dos de los cuatro tripulantes, y los otros quedaron en la lancha ‘La Cruz del Sur’. Uno de ellos sacó un filoso puñal, en actitud amenazante. 35 minutos después del crimen de Alí Omar, el lanchero Eddy Francisco Maradiaga Alduvín impactó contra Francisco Tercero Malta, de 35 años, quien resultó con tres enormes heridas en la espalda”, afirmó Solórzano Medina.
El entrevistado, quien dio instrucción como guardavidas a Alí Omar, es el principal testigo de este hecho sangriento, catalogado como homicidio culposo por parte de la Fiscalía de El Viejo, que acusó al lanchero sobre la base de las investigaciones de la Policía de ese municipio.
La autoridad policial determinó que Díaz Flores se encontraba en el agua, a diez metros de la orilla de la playa, cuando fue impactado por la embarcación conducida por Flavio Ismael Reyes Maldonado.
El oficial a cargo de las indagaciones precisó que el pescador no pudo desviar el curso de la lancha, y a consecuencia del impacto quitó la vida al joven socorrista, quien fue sepultado con honores la tarde del Viernes Santo.
La licenciada Estrellita Troz, Juez Local Penal de El Viejo, dijo a END que a las doce del mediodía del ocho de abril se realizó la audiencia preliminar y ella dictó prisión preventiva al lanchero, quien designó como abogado defensor a Miguel Ángel Rojas.
No es un simple accidente
Miembros de la Cruz Roja filial Chinandega, familiares y pobladores se mostraron inconformes porque algunas versiones tratan de relacionar el hecho con un simple accidente, para que sobresalga la impunidad.
No obstante, la juez de El Viejo aclaró que homicidio culposo es una tipificidad provisional con la cual acusa el Ministerio Público; “a través de un debido proceso y el juicio oral y público, el juez determina la calificación legal o el tipo penal que se infringió”, explicó.
Anunció para las nueve de la mañana del 19 abril la celebración de la audiencia inicial de este caso que ha conmovido a la opinión pública nacional, principalmente a los integrantes de la Cruz Roja Nicaragüense.
Un poco distante del sitio donde ocurrió la tragedia, Luisa Aurora Díaz es consolada por su hija, y con el recuerdo imperecedero de su hijo exige que se castigue al culpable de la muerte de Alí, a quien calificó como un muchacho ejemplar, dedicado a sus estudios de cuarto año de secundaria en el Instituto “Tomás Ruiz Romero”, y entregado por completo a las actividades de la estimable institución.
Aunque profesa la religión evangélica, la adolorida progenitora indicó que conforme a las leyes terrenales debe prevalecer la justicia, de lo contrario, quienes la imparten se las verán con Dios el día del juicio final.
“Pido una sentencia... no comprarán con dinero el dolor de haber perdido a mi hijo, quien era bautizado en nuestra iglesia, y tenía la ilusión de estudiar medicina”, expresó Díaz, quien agregó que el Jueves Santo, cuando se encontraba en la Iglesia El Triunfo, de Chichigalpa, escuchó que su hijo le dijo: “Mamá”. Y a los escasos minutos, una hermana en la fe le dio la noticia fatal: Alí Omar había fallecido.
Ejemplar, afectuoso y excelente alumno
Durante un homenaje póstumo, muy emocionada, la señora Esperanza Bermúdez de Morales, Presidenta Nacional de la Cruz Roja Nicaragüense, calificó a Alí Omar como el hermano menor de la benemérita entidad, que ofrendó su vida heroicamente, y por eso lo recordarán por siempre.
Por su lado, David Zelaya, profesor de inglés del joven socorrista, expresó que fue un alumno muy activo y mantenía un ánimo permanente por servir a los demás, mediante la Cruz Roja filial Chinandega.
“Él me impulsó a formar parte del cuerpo de socorristas, sobresalió en el curso de primeros auxilios, siempre me alentaba cuando estaba cansado, día de por medio quería estar en la filial para cumplir su trabajo voluntario”, dijo el docente, quien añadió que el mayor anhelo de Díaz Flores era conquistar un rango dentro de la Cruz Roja.
La profesora Maritza Escalante lo recuerda como un estudiante ejemplar, el cual dejó recuerdos imperecederos por su camaradería y deseos desinteresados por servir a sus semejantes. “Siempre lo vamos a tener presente en nuestros corazones, e inculcaremos en nuestros estudiantes imitar su ejemplo; me sumo al clamor de justicia”, señaló la educadora.
René Valverde, portavoz de la filial de la Cruz Roja en Chinandega, recordó que el muchacho comenzó como promotor para evitar el VIH-SIDA, formó parte de la Cruz Roja de la Juventud, prestó servicios de guardavidas en la Laguna de Masaya, y sobresalía al contestar preguntas en los diferentes cursos.
La próxima promoción de socorristas, en la que el joven chinandegano recibiría su certificado, será dedicada a su memoria. En las filas de la Cruz Roja Nicaragüense hay un gran vacío y un enorme dolor por su desaparición física, pero su ejemplo los impulsa a servir con más ahínco, desafiando el peligro y las dificultades económicas.