Sucesos

No hubo quórum y reprograman juicio por crimen


Lizbeth García

Porque dos de los seleccionados se excusaron de juzgar al abogado José Antonio Espinoza Monterrey, por miedo y por razones religiosas, no se pudo conformar el tribunal de jurados que determinaría si el acusado es culpable o no del homicidio de Silvio Uriel Hernández, sin embargo, la vista fue reprogramada para el 17 de abril en el Juzgado Séptimo Penal de Juicio.
Ese día, el juez Octavio Rothschuh intentará conformar nuevamente el tribunal de jurados, pero para garantizar que haya quórum (cinco jurados y un suplente) mandó a citar a 300 personas para escoger de los que lleguen a los que juzgarán al abogado.
Para la vista de ayer citó a cien personas, pero sólo llegaron ocho, dos se excusaron de conocer el caso porque la primera es analfabeta y el segundo estudiante de Derecho. De los seis que quedaron, otros dos se disculparon.
Con sólo cuatro jurados, el juez no podía celebrar el juicio, pero aprovechó la presencia de la fiscal Fabiola Mendoza, del acusador particular Francisco Argüello, y del acusado, que ejerce su autodefensa, para celebrar la audiencia preparatoria de juicio.
En la audiencia el juez Rothschuh, a petición del acusado, decidió excluir la hoja de antecedentes del abogado que da cuenta de 44 causas e investigaciones desde marzo de 1991 a la fecha, por violación de domicilio, exposición de personas al peligro, tenencia ilegal de armas, 24 robos con fuerza de vehículos, hurto, lesiones, pero siempre salió bien librado por vencimiento de término, sobreseimiento definitivo y retiro de denuncia.