Sucesos

Almíbar frustrado por criminales

* Joven se dirigía a cortar mangos cuando fue sorprendido por antisociales, que le propinaron 9 escopetazos

Róger Olivas

CHINANDEGA

El adolescente Jonathan Alexander Ayala Meza, de 16 años, salió la mañana del Miércoles Santo de su casa, ubicada en el barrio “Walter Arata”, a traer mangos para preparar almíbar, cuando el destino le jugó una mala pasada. A las nueve de la mañana fue interceptado por tres sujetos desconocidos, quienes le exigieron que entregara su bicicleta, y como se opuso, lo mataron de varios impactos de escopeta calibre 12. Enseguida, los criminales huyeron por un camino, presuntamente rumbo al reparto “Carlos Fonseca Amador”.
El hecho sangriento ocurrió detrás del colegio “Tomás Ruiz”, tres cuadras abajo y una cuadra y media al sur, frente a la bomba de agua del barrio “Camilo Ortega”, donde acudió el equipo de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)- Chinandega, el cual inició las investigaciones del homicidio.
“Creí que simplemente era un susto y que esos elementos habían golpeado a mi amigo, pero cuando me acerqué junto a su hermano, Johnny, observé en su cuerpo los balines de los escopetazos. Intentamos llevarlo a su casa, todavía respiraba, pero estaba muy pesado, y lo colocamos a la orilla del cerco, junto a su bicicleta, porque no se la pudieron llevar los matones”, relató el joven Moisés Abraham Martínez Santamaría.

Un moreno, un gordo y un “rayado”
Dijo que uno de los homicidas es moreno y manejaba una bicicleta, el otro es alto y gordo, y el tercero vestía una camisa rayada. Añadió que los tres antisociales corrieron por un camino solitario a plena luz del día.
Por su lado, José Francisco Ayala Vargas afirmó que su hijo no tenía enemigos y por casualidad salió a cortar mangos junto a varios amigos. Solicitó a la DAJ ahondar en las investigaciones para esclarecer el crimen y capturar al trío de criminales.
Mientras tanto, Róger Pereira Umaña, forense de Chinandega, tras revisar minuciosamente el cadáver, confirmó que éste tenía nueve impactos de escopeta en el brazo derecho y el tórax. Puntualizó que uno de los escopetazos perforó el pulmón derecho y provocó hemorragia, lo cual produjo la muerte casi instantánea al muchacho.