Sucesos

Primer fallecido de Semana Santa en Chontales


Yelba Tablada

SAN PEDRO DE LÓVAGO, CHONTALES
Bayardo González Miranda, de 50 años, se convirtió en la primera persona que muere por sumersión en la temporada de Semana Santa en Chontales. González entró en las profundas aguas de la quebrada Zanzíbar, en San Pedro de Lóvago, y murió en éstas.
El infortunado llegó a esa quebrada acompañado de su hijo, Hernán José González Lazo, y después de tomarse unos buenos tragos, decidieron darse un chapuzón para refrescarse un poco y bajarse los efectos del licor. Según Hernán, su padre, en completo estado de ebriedad, se quitó la ropa y luego realizó un clavado, pero no volvió a salir, por lo que al ver que su progenitor no emergía, decidió entrar a la poza para auxiliarlo, y minutos después comprobó que González Miranda había fallecido.
Narra el adolorido hombre que a como pudo rescató el cuerpo sin vida de su querido padre, a quien ubicó en la vega de la quebrada. Luego se trasladó al municipio de San Pedro de Lóvago, para darle parte a la Policía.
Agregó Hernán José González Lazo que su padre tenía tres días de andar tomando licor y al momento de la tragedia se encontraba bien borracho, lo que indica que don Bayardo González Miranda murió en su ley.

Tres impactos de bala
Por otro lado, en Villa Sandino, frente al Colegio Divino Niño, de La Gateada, Villa Sandino, encontraron con tres impactos de bala a Santos Velásquez, de 25 años, quien supuestamente por equivocación fue atacado por Daniel Montoya, de 32 años.
Datos preliminares señalan que todo se originó cuando Daniel Montoya protagonizó una riña callejera con su primo hermano, Giovany Montoya, a quien no le soportó “ni la arrancada”, por lo que el derrotado bochinchero salió a buscar una pistola a su casa.
Al retornar Daniel al escenario del pleito, se encontró con Santos Velásquez, en el lugar mencionado, y sin discutir más abrió fuego y le asestó tres disparos que le impactaron en diferentes partes del cuerpo.
Vecinos del Colegio Divino Niño al instante le avisaron a la esposa de la víctima, Salvadora Hilaria Flores Gutiérrez, de 38 años, y con el apoyo del personal médico del Centro de Salud de La Gateada lograron trasladarlo de urgencia al Hospital Asunción, de Juigalpa.
El estado de salud de Santos se complicaba y el conductor de la ambulancia aceleraba a fondo, para agilizar la marcha, pero al pasar por el municipio de Santo Tomás, el herido no soportó más y expiró.