Sucesos

Bomberos rescatan cadáveres de niños ahogados


Lesber Quintero

SAN JORGE, RIVAS

Miembros del Cuerpo de Bomberos de Rivas lograron rescatar del fondo del lago Cocibolca los cadáveres de los dos niños del municipio de Diriomo, Granada, que se ahogaron el domingo en el balneario San Jorge, donde además perecieron las hermanitas rivenses María Auxiliadora y María Elizabeth Moraga Robleto, de 12 y 13 años, respectivamente.
Los cuerpos de las niñas fueron rescatados la tarde del domingo.
Según los buzos, estaban atrapados bajo las aguas de atracadero del muelle sanjorgino, donde se ahogaron a eso de las once de la mañana.
Cabe señalar que las niñas eran originarias del barrio La Conchagua, de la ciudad de Rivas, y que habían llegado a San Jorge en compañía de su abuela, Adilia Navarro, de 60 años, quien inicialmente pensó que sus nietas se habían regresado a su casa sin esperarla, pero al llegar a su morada se enteró de que no estaba ahí por lo que regresó al balneario y se enteró de la tragedia, ya que los cadáveres ya habían sido rescatados.
En tanto, los cuerpos de los niños fueron recuperados hasta ayer, lunes. Según el capitán de Bomberos, Julio Arias Pasos, el primero en ser rescatado fue el cadáver de Danny José Pérez Pavón, de 13 años, y luego el de Wilberto Osorio Gaitán, de 12.
“Ambos cuerpos fueron encontrados en el mismo sector donde se halló a las niñas. El primero se rescató a las seis de la mañana y el cuerpo de Osorio Gaitán a las 3:27 de la tarde”, comentó el jefe bomberil.
Agregó que el cadáver de Wilberto fue entregado a su papá, Pedro José Osorio, de 63 años, mientras que el de Pérez Pavón a su hermana, Raquel Pavón.
Ambos serían sepultados la tarde de ayer en el cementerio de Diriomo, ya que el médico forense que acompañó a la Policía de Rivas recomendó no velarlos, debido a que habían transcurrido casi 24 horas después de su deceso.
Estos niños llegaron a San Jorge en una excursión, a las nueve de la mañana, y una hora después tomaron la fatídica decisión de bañarse frente al atracadero de las lanchas que salen hacia Ometepe, y ahí sucumbieron ante las olas, al igual que las niñas de Rivas.
Se recomienda a los bañistas que no saben nadar no ingresar a esa zona, ya que es honda debido a que permanentemente se draga para permitir el acceso de las embarcaciones al muelle.