Sucesos

Tardío escarmiento para “La Parca”

* Le fracturaron ambas piernas a batazos, después de que por enésima ocasión intentara robar a un cristiano

Ernesto García

Milton Arellano García, alias “La Parca”, ya no necesita preguntar qué significado tiene el refrán “tras palos, cuernos”, porque ahora lo vive en carne propia.
“La Parca”, quien recibió una tunda de batazos en ambas piernas, que lo tienen postrado en el Hospital “Roberto Calderón”, pasará del centro asistencial a la cárcel.

Preso incontables veces
Lo anterior es porque este hombre de 23 años, quien ha estado preso en múltiples ocasiones, enfrenta cargos por el delito de robo.
De acuerdo con la información en poder de la Policía, “La Parca” trató de robarle a un transeúnte la noche del domingo en una calle del barrio “La Rebusca”. El hombre a quien presuntamente “La Parca” le robaría se armó de un bate de madera y comenzó a darle golpes en las piernas hasta lesionarlo.
Este el tercer supuesto delincuente que en semanas consecutivas termina en el hospital, al ser repelido por sus potenciales víctimas. Hace tres semana fue un sujeto apodado “Chibolita”, la semana pasada el asaltante de una ventanilla de Western Union y ahora el turno fue para “La Parca”.

Balacera frente a la Cuatro
Asimismo, Milton Antonio Loáisiga y José María Prado Amador escogieron el peor sitio que a delincuente alguno se le puede ocurrir para cometer sus fechorías: “las narices” de una estación policial.
El vocero de la Estación Cuatro de Policía, capitán Gregorio García, informó que Loáisiga disparó a diestra y siniestra la noche del domingo en el estacionamiento de la Shell “Gancho de Caminos” e hirió en la pierna derecha al bombero de esa estación gasolinera, Mauricio Jiménez Canales, de 41 años, sólo porque éste les pidió que se retiraran del lugar.
Por su parte, José María Prado intentó disparar contra dos agentes policiales que le daba persecución entre los tramos del Mercado Oriental, luego que se negó a pagar 25 córdobas por una carrera de taxi a Léster Obando Matus.
Según Obando, al llegar a los semáforos de “El Gancho de Camino”, Prado descendió del taxi sin pagar el valor del viaje y al ser requerido de pago le puso una pistola en la frente diciéndole “con esto te voy a pagar”.