Sucesos

20 años de presidio a parricida confeso

* Fue el que mató de múltiples machetazos a su mujer sólo porque le dio de comer arroz y guineo

Lesber Quintero

RIVAS
El hombre que el primero de enero de este año asesinó en una comarca del municipio de San Juan del Sur a su compañera de vida, de múltiples machetazos, sólo porque le dio de comer arroz y guineo, fue condenado a 20 años de presidio por el delito de parricidio, mismo que él aceptó antes de que lo llevaran a juicio.
El autor de lo que fue el primer parricidio del año 2007 es José Bismarck Martínez Ruiz, de 28 años, quien pasará las dos décadas tras las rejas del Sistema Penitenciario de Granada.
Martínez Ruiz aceptó antes de que lo llevaran a juicio que asesinó brutalmente a su cónyuge, Anayanci Lacayo López, de 20 años, con quien procreó dos hijos, un varoncito de cinco años que lleva su nombre y una niña de dos años, llamada Brenda Martínez Lacayo.
El brutal suceso ocurrió en la comarca Collado, ubicada al sur del municipio de San Juan del Sur, donde según las investigaciones que hizo la Policía, a eso de las dos y media de la tarde Martínez Ruiz llegó en estado de ebriedad a la casa donde habitaba con su compañera de vida, a solicitarle comida, pero como ésta le salió sólo con un plato con arroz y guineo cocido, empezó a discutir con ella y posteriormente a agredirla.
Al ver la agresión que sufría Anayanci, un tío de ésta, de nombre Arcadio Vidal López, se vio obligado a intervenir en la riña, para salvar a su sobrina, a la cual le dijo que se corriera. En su intento por escapar, la víctima tomó a su hija entre sus brazos y corrió hacia el patio trasero de la casa.
No obstante, este acto irritó más a Martínez Ruiz, quien le habría dicho a Anayanci: “Ahora vas a ver lo que te va a pasar”, y tomando un machete salió tras ella hasta lograr alcanzarla al borde de un cauce, donde le lanzó un filazo en la espalda que la hizo caer al suelo con todo y la niña.
El energúmeno le propinó cerca de diez machetazos en diferentes partes del cuerpo, sin importarle su pequeña hija, quien en medio de la lluvia de filazos recibió un machetazo en el rostro.
Los filazos que acabaron con la vida de Anayanci fueron los que recibió en la cabeza, ya que le dejaron la masa encefálica expuesta. Otro de los machetazos lo recibió en el estómago, siete en la espalda y uno más en la mano derecha.
Cabe destacar que antes que la joven fuera destrozada a machetazos, Martínez Ruiz también le dio un filazo en el hombro izquierdo a Antonio Lanzas, tío de Anayanci, cuando trataba de detenerlo.