Sucesos

Dos culpables por homicidios frustrado y consumado


Lizbeth García

En dos juicios orales y públicos realizados en diferentes momentos y por hechos distintos en el Juzgado Segundo Penal de Juicio de Managua fueron declarados culpables Medardo de Jesús Madrigal Polanco por homicidio frustrado y César Manuel Gómez Pérez por homicidio consumado.
Madrigal Polanco, cuya suerte fue decidida por un tribunal de jurados, podría ser condenado a seis años de prisión si es que la juez suplente Segundo Penal de Juicio, Nancy Aguirre, decide acoger la solicitud de pena que hizo el Ministerio Público, aunque eso sólo se sabrá cuando la juez emita su sentencia condenatoria.
Medardo de Jesús, de 26 años, fue acusado junto a su hermano, Medardo Antonio, de 33 años, porque el 22 de octubre del año pasado estaban en el bar “Luz de Luna”, ubicado en el Malecón, discutieron con el ciudadano alemán Alexander Bond, de 31 años, y finalmente el menor de los dos hermanos disparó contra el extranjero, dejándolo muy mal herido. El jurado declaró no culpable al mayor.
Mató a vende leche agria
El segundo declarado culpable por la juez suplente de Juicio fue el vigilante nocturno César Manuel Gómez Pérez, quien el diez de diciembre en el Mercado “Roberto Huembes” mató de una estocada al vendedor ambulante de leche agria Franklin Antonio Guzmán García, quien acababa de salir del bar “El Ranchón”.
De acuerdo con la declaración brindada por César Manuel Pérez en la Estación Cinco de Policía, al ser capturado, él fue agredido por tres hombres y después de que aparentemente logró dominarlos, por el estado de ebriedad en que estaban, siguió a la víctima, a quien le dio un “puyazo” en los riñones con la bayoneta que utilizaba para sus labores de vigilante.
En las etapas que antecedieron al juicio, el acusado alegó por medio de su abogado haber actuado en defensa propia, pero fue declarado culpable.
La Fiscalía pidió que lo condenen a ocho años de prisión, mientras que la contraparte solicitó la mínima, pero será hasta en las próximas horas que la judicial se pronunciará atendiendo a los agravantes y atenuantes.