Sucesos

Sin pierna, angustiada y con muchas preguntas

* Ama de casa, con marido anciano y una hija de 10 años por la que velar, no le ha visto la cara al busero que la accidentó

Ernesto García

Olga Collado Corea, de 55 años, ya no podrá acompañar más a la escuela a su hija de diez años, ni asistir a su anciano esposo de 75, porque ahora ella necesita ser asistida. Las pesadas llantas de un bus le desbarataron la pierna izquierda y los médicos tuvieron que amputársela.
“Desde que yo me miré el pie sabía que lo tenía desbaratado”, relató la sufrida mujer desde su lecho, en la Sala de Mujeres del Hospital “Roberto Calderón”.
Collado asegura que ella se “zafó” de la muerte porque tuvo fuerzas para levantarse del pavimento y así impedir que le pasaran las llantas traseras.
Aunque todavía está bajo los efectos de los sedantes aplicados por los médicos para la operación de amputación de pierna, como todas las madres doña Olga está pendiente de sus hijos.
“Mire, yo aquí, postrada en esta cama, sin saber si mis hijos ya comieron”, dijo entre sollozos Collado, quien refiere que al momento de la tragedia ella regresaba a Tipitapa.
“Yo iba a tomar el bus que va para la Ciudadela (San Martín), que pasa por Tipitapa, pero como no se detuvo, corrí a subirme al otro, fue cuando me resbalé y me pasó la llanta trasera de ese bus”, dijo la atribulada mujer.
Dos días después de la tragedia, doña Olga Collado no sabe si el chofer del autobús o el dueño de la unidad de transporte colectivo le ayudarán para la compra de una prótesis o si le ayudarán con su manutención.
La afectada perdió su pierna izquierda la mañana del martes al pasarle encima la llanta de un bus que cubre la ruta El Rama-Managua, frente a La Subasta.