Sucesos

El tío que raptó a la sobrina y la zozobra de una familia

* Jovencita de 17 años se encuentra desde diciembre en poder del hermano de su padre, quien dejó deudas y rencores

Ernesto García

El “piripipí” de los noticieros radiales o de televisión, o bien las noticias de última hora que aparecen en las páginas electrónicas de los diarios informando sobre el deceso de una persona, pone en vilo a la familia Pérez Argüello.
La dramática situación es vivida por esta familia desde el pasado 16 de diciembre, cuando Claudia del Carmen Pérez Argüello, de 17 años, fue raptada por su tío paterno, el fotógrafo Alí Santamaría Vargas.
Clarisa Argüello, madre de Claudia del Carmen, asegura que su agraciada hija fue raptada por su tío paterno para convertirla en su mujer.
“Ese canalla (Alí Santamaría) se llevó a mi hija. Es un degenerado a quien sólo le gusta aprovecharse de menores de edad”, manifestó la indignada madre. La señora Argüello, quien junto a su hermana Leonor y su esposo, Fernando Pérez Vargas, han recorrido todas las morgues del país, acusa a la familia de Alí Santamaría de ser cómplices del rapto de la menor.
Mencionan a sacerdote
Entre los señalados por doña Clarisa y su hermana, Leonor, de conocer el indecoroso cortejo de Alí hacia su sobrina está el sacerdote May Santamaría.
Los señalamientos contra el religioso se basan en que él fue la última persona que vio a su hermano, Alí, en compañía de Claudia y de los pequeños hijos del fotógrafo. A los niños, después Alí Santamaría los dejó abandonados en la casa de un amigo, en el barrio La Luz.
En el periplo por hospitales, morgues, terminales de buses, mercados y ciudades como Jinotega y Jinotepe, Clarisa y su hermana, Olga, fueron al Instituto de Medicina Legal a reconocer a la joven que apareció muerta hace tres semanas en la orilla del Lago de Managua.
Niega complicidad
El presbítero May Santamaría confirmó que efectivamente vio a su hermano, Alí, con su sobrina, Claudia, y los hijos pequeños del fotógrafo, pero nunca se imaginó lo que tenían fraguado sus parientes.
“Yo regañé a mi hermano, Alí, y le dije que llevara a acostar a los niños, porque era muy noche (aproximadamente las 10:00 p.m.) y a Claudia le señalé que debía regresar a casa, porque ella era una hija de dominio, lo que provocó la molestia de mi sobrina”, recuerda el padre Santamaría.
Luego de explicar la situación antes descrita, el religioso enfatizó en que el hecho que haya visto a su hermano con su sobrina la noche en que desaparecieron, no lo hace responsable ni encubridor de lo sucedido.
“Mi hermano es un hombre adulto que ha cometido un grave error, pero de eso no somos responsables ni mi anciana madre ni yo como hermano”, reiteró el padre May Santamaría.
El religioso refiere que después de enterarse de lo sucedido, al día siguiente, que visitó a su mamá, no dudó en llamar a Alí al teléfono celular, pero éste nunca le contestó.
Seguidamente el religioso reveló que además del daño moral hecho a la familia, su hermano Alí también dejó “colgadas” a varias personas con deudas que ahora la familia está pagando en la medida de sus posibilidades.
El jefe de Auxilio Judicial del Distrito Cinco de Policía, capitán Freddy López, dijo que hasta el momento no tienen ninguna pista sobre el paradero de Claudia y su tío Alí.
“Lo único que sabemos es que no han salido del país”, dijo el capitán López, agregando que el caso está siendo investigado por la Dirección de Auxilio Judicial Nacional.