Sucesos

“Periqueando” en una patrulla policial


Róger Olivas

CHINANDEGA
Con golpes leves y con un susto de “padre y señor mío”, resultó el policía Víctor Espinoza, conductor de la camioneta patrulla 0085, placas PN-131, asignada a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)-Chinandega, cuya cabina resultó destruida, y con severos daños en el motor, al estrellarse contra una pared del Hospital Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, de esta ciudad.
Visiblemente nervioso y rodeado por investigadores de accidentes, Espinoza se negó a relatar lo ocurrido la tarde del sábado último. Sin embargo, un chofer con experiencia que se encontraba cerca del lugar donde ocurrió el percance, aseguró que éste conducía de sur a norte, cuando inesperadamente frenó y perdió el control del automotor.
“Se enrolló demasiado e impactó brutalmente contra la pared, gracias a Dios que no le ocurrió nada grave y no había transeúntes al momento del percance”, dijo un testigo.
Una señora que reside cerca del centro asistencial, dijo que Espinoza se aferró al timón, pero debido a la impericia provocó el accidente.
Por su lado, Néstor Betancourt, encargado de servicios administrativos del Hospital Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, expresó que revisaron la pared del área de lavandería, donde pegó la camioneta patrulla, pero no hubo daños materiales.
Agentes de Tránsito que realizaron el croquis, se negaron a brindar información a EL NUEVO DIARIO. No obstante, varios testigos coincidieron en que la falta de experiencia del chofer provocó el accidente.