Sucesos

Impunidad ronda juicio por violación múltiple

* Al no haber quórum, el juez reprogramó la vista para el 28 de abril, después que se venza el plazo de ley para que dicte sentencia

Lizbeth García

A falta de quórum para conformar el Tribunal que juzgaría a un hombre acusado por supuestamente abusar y violar a sus tres entenados, el juez Penal de Juicio de Tipitapa, Sergio Amador Perezalonso, reprogramó la vista para el 28 de abril, diez días después del vencimiento del término de seis meses que la autoridad judicial tiene para dictar sentencia cuando no hay reo detenido.
La fiscal Jeaneth Canelo indicó que le hizo ver al juez el hecho de que el juicio para J.A.M. inició el 17 de octubre y que el término estipulado se vencerá el 17 de abril, pero éste explicó que cuando hay un motivo de fuerza mayor que obliga a la autoridad judicial a reprogramar la vista los términos no corren. En el presente caso se consideró como fuerza mayor la falta de quórum.
Para conocer más detalles sobre las fechas visitamos los juzgados de Tipitapa, pero el vigilante no dejó pasar al equipo de EL NUEVO DIARIO, alegando que el juicio había sido reprogramado.
¿Será absuelto?
El temor de la madre de los niños presuntamente violados y abusados, de iniciales V.D., es que su ex compañero de vida sea absuelto de su responsabilidad por vencimiento de término.
El acusado actualmente se encuentra bajo medidas alternas a la prisión.
La fiscal Jeaneth Canelo explicó que el día de la audiencia especial (29 de enero de este año), el juez de Juicio subsanó el error del juez de Audiencias, quien había remitido al acusado a juicio, pero sólo por abusos deshonestos en perjuicio de una niña de ocho años, de tal forma que el auto de remisión incluye ahora el delito de violación en perjuicio de dos niños de seis y ocho años respectivamente.
También ampliaron las pruebas para llevar a juicio la valoración sicológica que la forense María Elena Espinoza le hizo al menor de cinco años, quien sufre lesión sicológica grave, producto de haber sido sometido a abuso sexual contra natura, dado que el forense Francisco Soza encontró laceraciones de vieja data por acceso carnal.
El otro niño de ocho años, según los forenses, también tiene lesiones sicológicas y además cicatrices en el esfínter anal, donde los pliegues quedaron totalmente borrados por el abuso sexual, a tal punto que el niño se defeca porque la estructura anal adquirió forma de embudo.
La niña de ocho años, si bien tiene el himen íntegro, según el dictamen suscrito por la forense Norma Salgado, tenía una ligera dilatación con excoriaciones en el borde libre de dicha membrana, empero sufre trastorno de ansiedad, del cual tardará en recuperarse.
Los especialistas que valoraron a los niños ordenaron a las autoridades que les brindaran protección, por las amenazas que estos habrían recibido de su padrastro. También recomendaron darles a los tres menores atención sicológica.