Sucesos

Disparos “a lo loco” dejan un fallecido

* Ebrio salió de una cantina, montó su caballo y empezó a detonar su revólver, hasta que mató a un muchacho

Francisco Mendoza

RÍO BLANCO, MATAGALPA
Sigue la ola de muerte en este departamento, donde los que no han fallecido en los espantosos accidentes de tránsito que se han registrado en los últimos días en las carreteras locales han perecido en asesinatos u homicidios.
Tal fue el caso ocurrido en el caserío de San Andrés de Boboqué, ubicado al norte del poblado de Río Blanco, donde perdió la vida el ciudadano Ariel Antonio Ramírez, de 20 años, al ser impactado por un proyectil de revólver calibre .357, según informó la vocería de la Policía departamental.
Este hecho se registró a las siete de la noche, cuando el sujeto identificado como Basilio Quintero, después de haber ingerido varias copas de ron, al mejor estilo del Oeste Americano, montó en su caballo, comenzó a galopar y a disparar su revólver, sin importarle que pudiese matar a alguien.
Sembró el terror
Los habitantes del pacífico poblado de San Andrés de Boboqué vivieron momentos de angustia cuando escuchaban los disparos que “silbaban” peligrosamente por encima de sus cabezas, por lo que buscaban cualquier objeto que les sirviera para protegerse, y los que no hallaban nada se lanzaban al suelo para evitar ser impactados por las balas.
Pero el que no pudo salvarse fue el ciudadano Ariel Antonio Ramírez, quien fue alcanzado por uno de los proyectiles disparados por el ahora homicida. La bala impactó a la altura de la tetilla izquierda y le atravesó el corazón, quitándole la vida instantáneamente.
El homicida, al ver que había matado a un ciudadano sin motivo alguno, salió a todo galope y se dio la fuga, por lo que hoy es buscado por la Policía de ese municipio norteño para que pague por el crimen cometido. El cuerpo de Ariel Antonio fue levantado por sus familiares para darle cristiana sepultura.