Sucesos

25 heridos en vuelco de bus “desenfrenado”

* Por fortuna cayeron en una zanja, y no en el abismo del otro extremo de la vía

Leoncio Vanegas

QUILALÍ, NUEVA SEGOVIA
Un bus que transportaba a 45 pasajeros hacia la comarca El Zúngano cayó al mediodía del último lunes en un zanjón de unos tres metros de hondo, dejando 25 lesionados, de los cuales dos se encuentran graves.
Al momento del siniestro, el conductor del autobús, de nombre Carlos, gritó a los pasajeros que los frenos habían fallado, segundos después la máquina se deslizó cuesta abajo.
El doctor Carlos Norori, Director Departamental del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), del Ministerio de Salud, dijo que las 45 personas que viajaban en el vehículo fueron trasladadas al centro de salud local, donde recibieron la atención prehospitalaria.
Otro equipo de médicos estuvo en lugar del siniestro ofreciendo primeros auxilios.
Tres ambulancias de los centros de El Jícaro y del propio municipio, más una del Programa de Desminado del Ejército de Nicaragua, realizaron varios viajes para transportar a los accidentados.
Norori dijo que 25 afectados fueron dados de alta por estar ilesos o con golpes no graves; 12 quedaron en observación médica y ocho fueron trasladados al Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, de Ocotal, los que están siendo valorados porque presentan luxaciones o algunas fracturas.
En el otro extremo, la muerte
Esperanza Ruiz Irías, de 53 años, y Juan Gabriel Pérez Lagos, de 23, presentan fracturas craneoencefálicas, pero están en estado consciente. Norori dijo que una persona, que aparentemente estaba sólo golpeada, se desmayó, lo que indica que se le deben realizar exámenes profundos.
Añadió que no habrá necesidad de trasladarlos a Managua porque los cirujanos del centro asistencial realizarán las intervenciones quirúrgicas necesarias.
Los demás pacientes internados se identifican como: Yaret Samuel Moncada, de cinco años; Yolanda Melgara Zamora, de 23; Francis Rodríguez Palacios, de 10; Edelma Torrez Duarte, de 31; Jackson Rodríguez Moreno, de 11, y Francisca Ruiz Vásquez, de 52 años.
“Yo no sé cómo ocurrió todo. Yo venía detrás del chofer cuando dijo que le habían fallado los frenos. Él trató de ‘paredonearlo’ pero fue a dar al hoyo, donde los pasajeros nos ‘amotetamos’ y quedamos muchos prensados”, relató la señora Reina Fuentes Rayo, de 45 años, quien fue dada de alta en el hospital departamental, donde la atendieron por presentar luxaciones en el brazo izquierdo.
Dio gracias a Dios porque el bus cayó en la zanja y no el otro extremo, donde hay un gran abismo, lo que hubiese provocado la muerte a varias personas.