Sucesos

Muerte lo sorprendió en la calle


Tania Sirias

Freddy Bosch se levantó temprano, como todos los días, y se fue a traer las morongas que vendería su hermana, Aminta Navas, quien tiene un tramo en el mercadito “Virgen de Candelaria”, cerca del Cementerio General, pero para su mala suerte un paro cardíaco lo sorprendió a pocas cuadras de su casa, y murió instantáneamente.
“Nunca imaginé que esto le iba a pasar, lo miré bien, no me dijo que le dolía nada”, relató su hermana, sorprendida ante este suceso imprevisto. Navas comentó que su hermano tenía 54 años de edad y era tornero de profesión. Agregó que Freddy también le hacía los mandados y que la mañana de ayer se levantó, conversó con la familia y no mostró señas de que se encontrara mal de salud.
Asimismo, dijo que todo pasó tan rápido que cuando les avisaron se estaban llevando el cuerpo hacia el Instituto de Medicina Legal. Además, descartó que tras el deceso de Bosch haya habido mano criminal.
“Sabemos que nadie lo agredió y que éstas son cosas de la vida, lo que nos duele es que haya sido de esta manera”, dijo Navas. Según relatos de los pobladores, Bosch fue sorprendido por un infarto a eso de las siete y media de la mañana de ayer.
Don Freddy se dirigía a casa de sus familiares, los que habitan cerca del centro de salud “Pedro Altamirano” y se dedican a la venta de frito y moronga. Bosch vivía de la Iglesia Santa Ana dos cuadras al sur, una abajo, media cuadra al sur.