Sucesos

Piden investigar accidente mortal en casa de extranjero

* Propietario canadiense fue el único testigo de la forma en que mujer de 38 años rodó por las escaleras

GRANADA
Mucha inconformidad existe aún entre los familiares de María José Corea Selva, de 38 años, quien murió el pasado diez de febrero en el Hospital “Lenín Fonseca”, de Managua, producto de múltiples lesiones en la cabeza. Su muerte fue oficialmente dictaminada como “shock neurológico provocado por la caída accidental desde la escalera de una vivienda”.
El accidente de María José ocurrió en Granada, en una casa colonial de dos plantas propiedad de Karl Hope, de origen canadiense, en la cual ella habitaba desde dos días antes del incidente.
Familiares de la fallecida hoy piden una explicación más satisfactoria del hecho, pues no comprenden cómo la Policía, luego del suceso, únicamente haya tomado las declaraciones del canadiense, y la muerte de Corea no fuera digna de una investigación más profunda, sobre todo por ser Hope el único testigo.

Ambos ebrios
Según la versión policial, la pareja llegó a la vivienda la madrugada del seis de febrero procedente de un centro recreativo, en donde habían ingerido bebidas alcohólicas.
María José subió las escaleras y desde lo alto perdió el equilibrio. Cayó y rodó por los peldaños, hasta llegar al suelo, donde quedó en estado inconsciente.
La mujer fue trasladada al Hospital Amistad Japón Nicaragua de la ciudad de Granada, pero por la asistencia médica requerida fue transferida a Managua, donde después de cuatro días en estado delicado falleció.
Extraoficialmente se conoce que la pareja, en estado de ebriedad, llegó a la casa procedente del centro recreativo La Pantera, ubicado frente al Malecón de esta ciudad.
Al ingresar a la vivienda descubrieron que no había energía eléctrica, por lo que ambos decidieron de inmediato dirigirse a la recámara, no obstante, en el intento de subir las escaleras, María José perdió el equilibrio, se apoyó en su pareja y ambos rotaron hasta el suelo.
Al caer, ambos quedaron inconscientes en el suelo por un tiempo que Hope no supo precisar, pero al despertar, él notó que la casa continuaba sin electricidad, y verificó que María José aún se encontraba en el suelo, por lo que llamó por teléfono a un amigo, que le ayudó a trasladarla hasta el hospital.
Los familiares de María José ya han delegado el caso a la abogada Miniska Lazo, con quien EL NUEVO DIARIO intentó comunicarse, pero ésta no quiso dar declaraciones, indicando a través de su secretaria que ella estaba llevando el caso.