Sucesos

Policía “pistolero” a revisión médica


Lizbeth García

El juez Séptimo Local Penal, Henry Morales, ordenó al Instituto de Medicina Legal determinar el estado de salud del ex subinspector de Policía Yasser José Reyes Blandón, quien supuestamente tiene una enfermedad acarreada desde su niñez, lo que no evitó que ayer quedara en prisión preventiva por la supuesta autoría del delito de lesiones en perjuicio de dos curas, violación de domicilio y exposición de personas al peligro.
El abogado Bismarck Quezada dejó sentada en acta su protesta contra el juez porque éste no dio lugar al incidente de nulidad que promovió por vencimiento del término de ley que las autoridades tenían para remitir al acusado ante la autoridad judicial, y porque le decretaron a su defendido la medida más gravosa, pese que se trata de un delito menos grave.
En su resolución el juez admitió la acusación que la fiscal Marta Landero presentó, y explicó que tras revisar la orden de detención, la cual tuvo lugar a las once y media de la noche del 17 de febrero, corroboró que no hay vencimiento de término.
Además el juez explicó que si bien es cierto el Código Procesal Penal define y distingue los delitos de los delitos menos graves, el ilícito que le achacan a Reyes es punible y grave, por lo que merece pena privativa de libertad.
No obstante, el judicial accedió a trasladar al ex policía acusado de la Dirección de Auxilio Judicial, donde supuestamente lo estaban tratando mal, a las celdas de la Estación Seis de Policía, en las cuales sus autoridades deberán garantizar que el reo esté presente en la audiencia inicial el próximo 27 de febrero, a las once de la mañana.
Ese día se sabrá si el ex policía irá a juicio o no por haber baleado al cura y al seminarista Carlos Mauricio Cuestas Pardo, de 39 años, y Omar Torres, de 24, quienes hasta el momento no han comparecido en los juzgados.
La defensa no descartó la posibilidad de buscar una mediación, aunque la familia del acusado aún no lo había discutido. En todo caso, lo que habría que ver es si los religiosos acceden a otorgárselo o no al ex policía, quien reconoció que disparó contra ellos por accidente, el 17 de febrero, en la Colonia Unidad de Propósitos, después de tomarse unos “traguitos”.