Sucesos

Mortal resultado de operativo antidroga

* Un adolescente cayó muerto, al parecer por el susto, y su vecino expiró por intoxicación con cocaína

Orlando Barrios

Un jovencito de 16 años, muerto supuestamente a consecuencia del susto que le provocó el despliegue policial en su vecindario, y un hombre que pereció intoxicado después de tragar varios gramos de cocaína, para borrar la evidencia en su contra, fue el resultado de lo que parecía ser un “simple quiebre” de drogas realizado la tarde de ayer en la capital.
El adolescente pereció en el trayecto al Hospital “Roberto Calderón”, supuestamente después de sufrir una convulsión, así como su vecino, Héctor Adán Alvir García, de 23 años, quien expiró poco después en el mismo centro asistencial por la droga ingerida.
El operativo se registró a las cuatro de la tarde de ayer, del Motel El Recreo media cuadra al oeste, en el barrio Ducualí, donde la Policía “cayó” en el momento en que un consumidor obtenía la droga, supuestamente de manos de Héctor Adán.

¿Víctima de la impresión?
El supuesto expendedor, al ver la presencia de la autoridad, lanzó dos bolsitas plásticas con polvo blanco a la calle, por lo que la Policía ingresó a su casa. Cuando esperaban al perito para que efectuara la prueba de campo, en la casa contigua a la de Héctor Adán, el jovencito Manuel Enrique Bermúdez Guadamuz se desplomaba en el piso y empezaba a convulsionar.
Ante la emergencia, los oficiales que participaban del narcooperativo subieron al adolescente a la tina de una camioneta utilizada por ellos, pero la familia se resistió y decidió esperar que llegase la ambulancia. Paramédicos de la Cruz Roja Nicaragüense se personaron al lugar y brindaron los primeros auxilios a Manuel Enrique, pero expiró en el trayecto.
Don Mariano Enrique Bermúdez responsabilizó a los agentes antinarcóticos por lo ocurrido a su vástago, ya que éste recién había ingerido alimentos, lo que según él lo hacía vulnerable a cualquier impresión fuerte.
“Decime vos, ¿cómo va a reaccionar una persona que llega como delincuente a desbaratarte la puerta de tu casa? Seguro mi hijo sufrió una crisis de nervios al ver a esos tipos meterse a la casa del vecino”, indicó el padre del adolescente poco antes que éste fuera declarado muerto por los médicos.
Los familiares se mostraron sorprendidos porque Manuel Enrique no padecía de epilepsia ni de otro mal que pudiera provocarle la muerte. Sin embargo, los vecinos murmuraban que este muchacho posiblemente también tragó una porción de droga, ya que tiempo atrás los uniformados allanaron su casa, bajo sospechas de que allí también se comercializaba estupefacientes.
La confusión se apoderó del ambiente y Alvir García aprovechó un descuido de los agentes del orden, se lanzó al piso, tomó las dos bolsitas que contenían la droga y tragó una.
“Si no arrojás --vomitás-- la cocaína te vas a morir. Es mejor que la echés, porque te podés palmar”, advertían incansablemente los oficiales a Héctor Adán.
Los agentes del orden intentaron recuperar la droga, pero fue inútil, por lo que Alvir García, al igual que su infortunado vecino, fue trasladado de emergencia al Hospital “Roberto Calderón”, donde los galenos de turno iban a realizarle un lavado gástrico, antes que la porción de droga causara estragos en su organismo.
No obstante, para este joven expendedor de drogas ya era tarde y falleció poco después de su ingreso, por lo que de inmediato se abrió una investigación en el Distrito Cuatro de la Policía para dejar en claro las circunstancias de las dos muertes en el barrio Ducualí.
La Policía ocupó una TT (Tula Tucarev), de la cual Alvir García aseguró que no le pertenecía. Asimismo, requisaron un vehículo blanco sin placas, el cual se presume que es utilizado para trasladar droga. Los cadáveres serían enviados al Instituto de Medicina Legal, donde confirmarán las causas de los decesos.