Sucesos

Policía alega accidente y apelará baja deshonrosa

* Dice que era perseguido por una pandilla, por lo que disparó, y sin querer hirió a los dos religiosos católicos

Lizbeth García

La juez Cuarto Penal de Audiencias, Marta Martínez, se declaró incompetente para tramitar juicio contra el policía que disparó contra dos religiosos católicos, por lo que el expediente pasó al Juzgado Séptimo Local Penal, donde hoy el juez Henry Morales decidirá la suerte del ex inspector Yasser José Reyes Blandón, quien declaró que disparó porque una pandilla lo iba persiguiendo y que lo ocurrido fue un accidente.
El acusado señaló que apelará la resolución mediante la cual la Policía le dio de baja deshonrosa, porque considera que no tomaron en cuenta su versión de los hechos.

Discusión con taxista empezó todo
En ese sentido explicó que el día de los hechos (17 de febrero, a las nueve de la noche) se dirigía hacia su casa, a bordo de un taxi, pero como el taxista le estaba cobrando 60 córdobas por la carrera de Las Américas Uno a Las Américas Dos, le reclamó, lo que originó una discusión que culminó mal para él porque supuestamente el obrero del volante le lanzó como a siete u ocho sujetos, quienes supuestamente lo persiguieron por Unidad de Propósitos.
“Allí fue donde saqué la pistola (Bersa Thunder 9 milímetros) para que se calmara, pero paró a todos los taxistas que iban pasando y me empezó a seguir con todo el que iba encontrando”, explicó el ex policía, quien señaló que él hizo tres disparos preventivos y pidió refugio en la casa de Walkidia Bustamante Mendoza, de 32 años; es decir no se internó sin permiso, como dice la acusación que lo señala por violación de domicilio, exposición de personas al peligro y lesiones en perjuicio de Carlos Mauricio Cuestas Pardo, de 39 años, y Omar Torres, de 24.
El primero es sacerdote fundador de la misión Predicadores de Jesús y María, y párroco de la iglesia Perpetuo Socorro, de la ciudad de León, y el segundo es un seminarista mexicano.
El ex policía reconoció que el día de los hechos había tomado licor, pero señaló que no estaba ebrio porque precisamente ya iba para su casa.
“No fue con intención, no fue que yo les disparé a ellos, más que todo fue un accidente”, dijo el acusado, quien tenía un año y medio de ser subinspector de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía de la Estación Seis, sin que en su expediente haya quejas sobre su actuar.
El ex policía dijo que tiene testigos de que él no andaba “de loco por la calle disparando”, pero se quejó de sus compañeros de la DAJ nacional, quienes supuestamente no lo han dejado hablar con su familia ni con su abogado.
La versión de la Fiscalía es totalmente distinta. Señala que el policía se encontró con las víctimas, que transitaban por uno de los callejones de la Colonia Unidad de Propósitos, y sin mediar palabras hizo los tres disparos, lesionando a los dos religiosos, pero como las heridas no pusieron en peligro la vida de las víctimas y sanarán en doces semanas, el caso pasó a un Juzgado Local, donde las penas son menos que correccionales (es decir, de tres años o menos).