Sucesos

“Niño” asesina a su abuela a martillazos

* Le desfiguró el rostro y el cráneo a golpes, para robarle * Después intentó quemar el cuerpo con gasolina

Róger Olivas

CHINANDEGA
De cuatro salvajes martillazos en el cráneo y en el rostro fue asesinada atrozmente la anciana Zoila Esperanza Molina Gutiérrez, de 62 años, quien tenía cuarenta años de residir en el municipio de El Viejo. Presuntamente el asesino fue su nieto de 16 años, de iniciales R.M.M.
La infortunada tenía 12 años de laborar en la farmacia Santísima Trinidad, propiedad de Armida Guerrero, ubicada del Centro de Salud “Roberto Cortes”, 25 varas arriba, en una calle céntrica de esta ciudad, donde era acompañada hace cuatro días por su nieto, quien es originario de Bluefields, pero con residencia en Estelí.
La subcomisionada Gloria Aguirre Quiñónez, Portavoz de la Policía de Chinandega, informó que de acuerdo a las investigaciones preliminares, Molina Gutiérrez murió por trauma craneoencefálico severo producto de los golpes.
Aguirre explicó que a las cuatro de la madrugada de ayer sábado, la niña de 11 años de iniciales R.C.O, nieta de doña Zoila Esperanza, le avisó a Róger Antonio Ortiz Molina, de 34 años, hijo de la señora acerca del crimen.
Ortiz interpuso formal denuncia ante la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)-Chinandega.
La anciana lo defendía
“Conforme al dictamen médico, la señora fue asesinada entre las tres y tres y treinta minutos de la madrugada. Su nieto presuntamente intentó robar dinero. La dejó en el piso, la cubrió con una sabana y regó gasolina supuestamente para quemarla, huyó y lo buscamos para capturarlo”, aseguró la oficial.
Por su parte, el doctor Francisco Espinoza, cuya esposa es propietaria de la farmacia, relató que estaban en desacuerdo por la presencia del nieto en la farmacia, aunque la abuela se mostró conforme.
“Mi señora se fue a las diez de la noche de la farmacia, la niña me llamó a las cuatro de la madrugada y me dijo que su abuelita había sufrido un derrame. Cuando llegué estaba tapada, y al levantar la sábana encontré un charco de sangre. Aparentemente el muchacho andaba por malos caminos, y en la farmacia hace falta dinero”, expresó el galeno, quien agregó que la señora se jubilaría en los próximos días.
Marlene Franco, nuera de la víctima, dijo que R.M.M. era rebelde desde pequeño, pero no se explica por qué asesinó cruelmente a su abuela materna.
Molina Gutiérrez será sepultada a las nueve de la mañana de hoy domingo en el cementerio de El Viejo, Chinandega.