Sucesos

Sin justicia ni recursos queda postrado en cama

* Peatón ebrio fue atropellado por el juez Local de San Fernando, quien conducía una camioneta también bajo efectos del licor * Sin embargo, el judicial fue declarado no culpable por un homólogo

Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
César Ulises Antúnez Alemán, de 29 años, pasará postrado en cama 12 meses, hasta que se recupere de las severas fracturas sufridas en la tibia de su miembro inferior derecho y en el fémur del izquierdo.
En tal estado, y por las intervenciones quirúrgicas, depende hasta para hacer sus necesidades fisiológicas, de su madre, Sahara Alemán, quien afirma haber gastado unos 2 mil dólares hasta el momento en la recuperación del joven.
Este ocotaleño quedó así desde la madrugada del cuatro de noviembre del año pasado, cuando en estado de ebriedad no terminó de cruzar la Panamericana, porque fue embestido por la camioneta Chevrolet, blanca, placas NS 2135, conducida a exceso de velocidad por el juez Local del municipio de San Fernando, Gonzalo de Jesús Calero Carrasco, de 40 años, quien iba también bajo los efectos etílicos, según el expediente de la Policía de Tránsito número 0098/2006.
La mamá de la víctima dijo que el temerario judicial hasta llevaba a todo volumen el equipo de sonido de la camioneta cuando impactó el cuerpo de César Ulises.
“Es verdad que César Ulises no pasó por las rayas (paso peatonal), pero en el croquis de la Policía se puede ver que la camioneta lo atropelló cuando él ya había pasado el carril por donde debía continuar la camioneta, pero el juez lo que hizo fue virar la camioneta al centro, donde ya estaba César Ulises”, describió doña Sahara Alemán.
Exonerado por colega
El juez Local de la cabecera departamental, Mario Barberena, declaró el primero de febrero no culpable a su colega, en un juicio oral y público por el delito de lesiones culposas, aunque restringieron el acceso a los periodistas que se interesaron en cubrir el singular juicio, porque el acusado también estaba investido de autoridad al mismo nivel.
Según la señora Alemán, “fue tan desventajoso que ni siquiera permitieron la presencia de un abogado que como acusador pagábamos, y que había sido notificado por el propio juez Barberena. Todo fue una burla”, denunció.
Aparte de la apelación del fallo, ella remitió una carta con la queja ante los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para que intervengan en el caso, porque para ella el judicial ocotaleño se parcializó durante el proceso a favor de su colega. “Eso riñe con la ética y demuestra cómo la administración de justicia es corrupta”, acotó la mujer.
Al más flaco... las pulgas
Recordó que esa parcialización la venía encaminando el judicial desde el momento en que les botó a uno de los testigos claves, que, además de haber presenciado el choque de la camioneta contra el cuerpo de César Ulises, colaboró con otras personas para enviarlo al hospital.
El titular de la judicatura local, sin desconocer que su colega conducía a alta velocidad y en estado de embriaguez y que al igual que la víctima cometió imprudencia, valoró que en el hecho fue más temerario el peatón y el causante del accidente, por no haber observado sus deberes de peatón conforme la Ley de Régimen para la Circulación e Infracciones de Tránsito. El accidente ocurrió en el trayecto de la vía Panamericana que cruza esta cabecera departamental y donde cada 100 metros existen pasos preferenciales para los peatones.
Con base a ese balance de razonamientos, declaró no culpable al juez Local de San Fernando por el delito de lesiones culposas.
La señora Alemán reprendió esta forma de hacer justicia, “porque con este precedente quedan en indefensión total ancianos, niños y discapacitados, que al igual que un ebrio, puede ser atropellado por un juez, también bajo la irracionalidad del alcohol, haga o no uso de sus deberes peatonales”, advirtió.